lunes, 18 de octubre de 2010

DISCORDIA POR LA SESIÓN

Período 128º - Reunión 3º - Manifestaciones en minoría - 7 de abril de 2010

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los siete días del mes de abril de 2010, a la hora 17 y 15: manifestaciones en minoria

Sr. Rossi (A.O).- Señor presidente: habiendo transcurrido cuarenta y cinco minutos de la hora de citación de la sesión de tablas, no habiendo quórum en el recinto, solicito que se dé por fracasada.

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.

Sra. Camaño.- Señor presidente: resulta extraño escuchar de la boca del presidente del bloque oficialista el pedido que efectuó. Digo que resulta extraño, porque en el tiempo que llevamos compartiendo la actividad parlamentaria con el señor diputado Rossi, nunca lo hemos visto tan afecto a observar los horarios para solicitar declarar fracasada una sesión.

Siempre se ha tenido una consideración horaria para intentar que el quórum pueda ser reunido. Pero bueno, son los nuevos tiempos. Y, lamentablemente, son los nuevos tiempos en los que parece ser que existe un grupo importante de señores legisladores que está empecinado para que este Congreso no funcione. Esto es lamentable, porque se trata de nuestro ámbito. Pero, además de ser lamentable porque es nuestro ámbito, lo es porque somos habitantes transitorios de este ámbito. Un ámbito que tiene que ver, nada más y nada menos, con las instituciones de la República, en la que por ser habitantes transitorios deberíamos tener la grandeza y el coraje de por lo menos intentar fortalecerla.

Sostengo eso porque existen acciones concretas por parte del bloque del oficialismo para seguir trabados para que el Congreso siga sin funcionar.

Pensaba plantear una cuestión de privilegio cuando hubiera quórum. Pero como parece ser que no voy a tener la posibilidad de formularla en los términos reglamentarios, no quiero dejar pasar esta sesión sin manifestar algunas cuestiones que a mí me hacen aseverar que existe una estrategia de inmovilidad del Parlamento de la Nación.

Sr. Rossi (A.O).- ¿Estamos sesionando en minoría, señor presidente?

Sr. Presidente (Fellner).- Ruego...

Sra. Camaño.- No me puede quitar el uso de la palabra, señor presidente, porque usted me ha habilitado. No tenemos número...

Sr. Rossi (A.O).- ¿Estamos sesionando en minoría?

Sra. Camaño.- Tampoco tenemos tiempo de reloj. Usted tiene que permitir que me exprese.

Sr. Presidente (Fellner).- Señora diputada: no está abierta la sesión. Usted puede expresarse en minoría.

Habiendo transcurrido cincuenta minutos…

Sra. Camaño.- ¡Usted no me puede hacer esto, señor presidente!

Sr. Presidente (Fellner).- ...declaro fracasada la sesión.

Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires para expresarse en minoría.

Sra. Camaño.- ¡Usted no puede desde ningún punto de vista, señor presidente, interrumpirme de esta manera sin ningún tipo de consideración! ¡No puede declarar fracasada la sesión antes de que me exprese! ¡Es una falta de respeto!
Usted está incumpliendo no solamente con sus funciones de presidente de esta Cámara sino con funciones mucho más importantes que hacen a la hombría de bien que se necesita para ocupar esa silla que está ocupando. Por lo tanto, desde ningún punto de vista me voy a dar por notificada de lo que acaba de hacer. (Aplausos.)

Esta estrategia del oficialismo de acallar al Parlamento la estamos viendo en las comisiones. Por primera vez en la historia de este Parlamento usted ha dado curso a una acción administrativa inédita tendiente a que el Congreso no funcione. Usted es responsable, nosotros lo hemos elegido a usted para que haga funcionar este Congreso, no para que lo inmovilice.

Por otra parte, en el día de hoy hemos tenido un asalto de micrófono en la reunión de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento a efectos de que no se dictamine en el proyecto que veníamos tratando respecto de los decretos de necesidad y urgencia.

Son todas acciones coordinadas tendientes a acallar al Parlamento. Y lo más lamentable, lo triste de esta historia, es que esto lo hacen señores legisladores, que fueron elegidos por los pueblos de sus provincias para sentarse en el recinto y discutir las cosas que debemos tratar. Hemos comenzado el período de sesiones ordinarias hace mucho y todavía no hemos dado ninguna respuesta al pueblo.

Sra. Bullrich.- Señor presidente: haga encender el tablero para verificar si hay quórum.

Sr. Presidente (Fellner).- La sesión ha sido declarada fracasada.

Sra. Camaño.- ¡Usted, señor presidente, no puede hacer lo que está haciendo! Considero que ya es tiempo de que la oposición deje de tener la ingenuidad de suponer que vamos a continuar trabajando de esta manera. Acá hay una clara maniobra para que el Congreso no funcione.

De esto es responsable usted, pero también somos responsables nosotros porque somos quienes tenemos la potestad de poner en ese sillón a un señor que asuma la Presidencia y haga funcionar el Congreso como corresponde. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por La Pampa.

Sr. Forte.- Señor presidente: es importante que por la salud de la democracia, la salud de la participación y la salud del Congreso revea la situación y volvamos a sesionar. Son una falta de respeto al pueblo argentino estos métodos casi fascistas de no permitir que se discuta libremente.

La verdad es que ni en las peores pesadillas de mi vida hubiera soñado que si tenía la oportunidad de ocupar una banca como diputado de la Nación tendría que cuestionar en mi debut estas medidas tan poco democráticas. Realmente es una vergüenza que se sigan escondiendo detrás de las cortinas porque no son capaces de discutir en serio la problemática del pueblo argentino. Es una vergüenza y así lo siento.

Hoy, en mi provincia hay un frigorífico que dejó a más de cien empleados en la calle por no poder exportar la carne que tiene en sus góndolas. El trigo no se puede vender, no se consigue gasoil, hay gente que duerme en la calle, los problemas de la salud no se solucionan y el sector está colapsado, y la educación pública es una vergüenza. A pesar de esto cuando vamos a explicar qué hacemos en el Parlamento debemos decir que nos pasamos horas y horas discutiendo reglamentos internos.

Lo peor del caso es que están escuchando detrás de las cortinas y no tienen el valor de debatir. Por eso pido humilde y sencillamente que revea la situación. Vamos a debatir. Hagamos respetar el juego de la democracia y la independencia de poderes. Respetemos las instituciones y, sobre todas las cosas, al pueblo argentino.

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por San Luis.

Sr. Pansa.- Señor presidente: quiero referirme a una cuestión técnica. Usted, señor presidente, estaba sentado en el recinto y yo revisé el conteo. El tablero electrónico mostraba un error. No coincidía con los diputados que estaban en el recinto. Eso es seguro.

Sr. Presidente (Fellner).- En este momento no hay quórum para ratificar nada.

Tiene la palabra la señora diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sra. Carrió. Señor presidente: es claro que la estrategia del gobierno consiste en que las instituciones no funcionen. El problema radica en si ello se consiente o si se es cómplice de esa conducta.

Lamentablemente, una parte de su accionar es cómplice de esa conducta y de esa estrategia. Lo siento mucho, porque habría querido que usted fuese el presidente de toda la Cámara de Diputados. Creo que sus compañeros del Frente para la Victoria le están haciendo un flaco favor al deslegitimarlo de esa manera.

También considero que la estrategia del Frente para la Victoria es absolutamente inconstitucional. Ellos hablan de golpismo. ¿No existe golpismo al elegir una estrategia dirigida a instaurar de hecho un estado de excepción y a la falta de funcionamiento del Congreso? Las Naciones Unidas han señalado reiteradamente que esta es una de las estrategias de los gobiernos autoritarios de América latina.

En segundo lugar, también es responsabilidad de la oposición no haber contado con el número suficiente a la hora indicada, porque aquí todos sabíamos a qué hora estaba citada la sesión.

Aquí hay muchos que dicen ser opositores, pero finalmente son funcionales a la estrategia del señor diputado Rossi, porque llegaron justo después de que usted levantara la sesión. Esta también es nuestra responsabilidad.

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.

Sra. Donda Pérez.- Señor presidente: la verdad es que estamos en un país en el que el Congreso no funcionó durante la dictadura. Ahora, en democracia, el mismo gobierno que dice que defiende los derechos humanos, y que ha hecho mucho por los derechos humanos violados hace treinta años, quiere acallar las voces del Congreso y de quienes no pensamos lo mismo.

Ello me parece lamentable e hipócrita. Me parece hipócrita que digan que son el progresismo de este país, pero necesitan de Menem para que el Congreso no sesione, quien ha sido uno de los tipos que llevó al país al pozo en el que está.

Hace apenas dos años que integro la Cámara y hemos esperado horas y horas para alcanzar el quórum para otras leyes importantes, sin que se levantara la sesión. Hoy se levanta la sesión. En verdad, me parece un día de vergüenza para todos los argentinos. De este día son responsables los que hoy conducen la Cámara de Diputados. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sra. Giudici.- Señor presidente: tenemos que poner racionalidad frente al momento que atravesamos. Usted levantó la sesión y dice que permitirá las expresiones en minoría.

La Presidencia debe notificarse de lo siguiente: no somos la minoría; tenemos quórum y una sesión constituida. Disponemos de un temario para abordar, y al Frente para la Victoria, luego de una reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria que duró más de cuatro horas, le quedó claro que hoy la mayoría de la Cámara va a rechazar el DNU 298. Lo hará inexorablemente. entonces se elige esta estrategia de levantar la sesión por falta de quórum cuando durante todo este tiempo nunca se hizo, a pesar de las veces que esta bancada pidió que se cumpliera el reglamento.

Pero lo más grave no es esto, sino que existe una cuestión de sentido común: que en este recinto hay más del quórum necesario. ¿Qué vamos a hacer con esta sesión? ¿Van a dejar que caiga? Si fuera una sesión especial, ese es un mecanismo. Pero en otra sesión ordinaria se va a rechazar el DNU 298. Entonces, ¿por qué no le ponen racionalidad a la buena práctica parlamentaria y permiten que el Congreso funcione como corresponde?

En el día de hoy acaba de ocurrir un hecho bochornoso en la reunión de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento, y la oposición en su conjunto no va a permitir –en esto estamos de acuerdo‑ el avasallamiento de las competencias que nos son propias y del funcionamiento de este Parlamento.

Pido al presidente de toda esta Cámara de Diputados que por favor reflexione y encuentre la manera de sesionar y abocarnos inmediatamente a lo que nos manda la Constitución: pronunciarse en relación a un DNU que reemplaza a otro y que ya bastante ha tomado el pelo no sólo a los diputados que estamos sentados sino a todos los argentinos.

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.

Sr. Amadeo.- Señor presidente: este fin de semana sucedió algo gravísimo: una legisladora de este Congreso fue atacada y amenazada de muerte simplemente porque quería manifestar su libre voluntad y ejercer el mandato popular. La compañera diputada Rucci recibió de un funcionario de este gobierno, que además trabaja en la lucha contra la discriminación, una amenaza de muerte a través de una abyecta metáfora que intentó recordar uno de los episodios más deleznables de la historia política argentina, como fue el asesinato de su papá. Con el voto de la mayoría de los bloques habíamos propuesto tratar sobre tablas un proyecto de declaración por el cual repudiábamos este episodio, y yo, que iba a ser el miembro informante, iba a decir que ésta era una magnífica oportunidad para blindar este Congreso contra la violencia, la discriminación y la intolerancia, y que era una buena manera de buscar un primer consenso, esto es, ponernos todos de acuerdo respecto de los mecanismos de funcionamiento democrático para los que hemos sido votados. Iba a decir que más allá de este golpe que se pretendía dar sobre el Congreso de la Nación, ésta era una gran oportunidad.

Señor presidente: esta maniobra me hace dudar de que este espíritu efectivamente exista en el Congreso, que este espíritu de democracia, de libre expresión, de no discriminación y de no violencia sea lo que quiere el oficialismo. Por eso es tan lamentable. ¿Vamos a dejar que este espíritu confrontativo, sin salida, siga flotando en este Congreso y nos aleje del mandato popular, para el que nos han elegido? Cambiemos esta metodología, señor presidente, porque de lo contrario la persona que amenazó a Claudia Rucci va a tener la posibilidad de mirar esta escena y decir “puedo amenazar todo lo que quiera porque de todas maneras el Congreso no se pone de acuerdo sobre los valores fundamentales del funcionamiento de la democracia.

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por Salta.

Sr. Olmedo.- Señor presidente: yo llegué a este Congreso con la firme ambición de trabajar por mi país, por mi provincia, y sin embargo ya han transcurrido varios meses y lamentablemente no puedo decir a mi pueblo que lo he hecho.

Creo que este país tiene una crisis de valores y de representatividad, y la única forma de que los argentinos lo podemos sacar adelante es trabajando. Pido a mis colegas que probemos trabajando. El país nos está esperando para que coloquemos la bandera argentina por encima de todo, que no nos dividamos más y que salgamos adelante todos juntos.

Sra. Bullrich.- ¡Señor presidente: pedí la palabra hace un rato!

Sr. Presidente (Fellner).- Tengo anotados a varios señores diputados con anterioridad. Ya le voy a dar el uso de la palabra.

Tiene la palabra el señor diputado por Mendoza.

Sr. Thomas.- Señor presidente: desde que usted está al frente de esta Cámara, ésta es la primera vez que ocurre este hecho que creo no debe tener antecedentes en la historia del Congreso. Como usted sabe, hemos esperado tres, cuatro y hasta cinco horas para poder comenzar una sesión ordinaria. Este hecho va a generar algo que todos estamos tratando de evitar.

El señor presidente sabe que incluso en su propio nombramiento hubo distintas posiciones y primó la responsabilidad en el sentido de que el bloque oficialista mayoritario pudiera tener ese lugar que usted ocupa hoy, pero después de haber vivido esta situación, con los inconvenientes y los problemas que estamos teniendo con el secretario parlamentario –el señor presidente conoce la situación-, la realidad es que esto va a desatar consecuencias no deseadas en el sentido de que tendremos que replantear cómo vamos a hacer para que funcione el Congreso de la Nación.

Me han acercado una información en el sentido de que el juez Griesa acaba de embargar 105 millones de dólares de las reservas del Banco Central y nosotros aquí no podemos debatir si vamos a rechazar una maniobra de la presidenta de la Nación, que se burló de todos nosotros el 3 de marzo, y mientras tanto un juez de Nueva York nos está embargando reservas en este momento.

Así que hago responsables a los que actuaron de esta manera, como lo hizo el señor diputado Rossi, con una sonrisa en la boca, para sentarse diez minutos y sugerirle al presidente que levantara la sesión.

Son responsables de lo que está ocurriendo, y les garantizo que nos podrán apagar el tablero, nos podrán cortar los micrófonos, pero el DNU se va a rechazar ahora, mañana, pasado mañana o la semana que viene, con mucha mayor razón, acá o en la Plaza de los Dos Congresos. Lo vamos a hacer y son inútiles todas estas maniobras que están adoptando. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por Santa Fe.

Sr. Comi.- Señor presidente: voy a ser muy breve. Asumí el 10 de diciembre esta primera experiencia como diputado y la jornada del 3 de marzo, cuando se eligieron las autoridades, estuvo cargada de tensión –todos la recordamos- porque había mucho temor de que se produjera un vacío en este Congreso y que no hubiera un acuerdo para la elección de las autoridades, de tal manera que el Congreso no pudiera funcionar.

Eso no se produjo y razonablemente se llegó a un mosaico legislativo que expresó lo que las urnas habían reflejado, pero se conservó para el oficialismo, que había sido derrotado el 28 de junio, por ejemplo la Presidencia de la Cámara, que usted ostenta y que este cuerpo le entregó por unanimidad, asimismo posiciones estratégicas en distintas comisiones. Se trata de números que razonablemente permiten al oficialismo la construcción de acuerdos –no guerras- para obtener dictámenes sobre cuestiones estratégicas.

Ese día el señor diputado Rossi, quien es de mi ciudad porque yo soy rosarino, brindó un discurso interesante –después lo hablé con él-, porque aquí algunos pensaron que nosotros no íbamos a concurrir, que no íbamos a dar quórum, y lamento que el señor diputado Rossi no se encuentre presente en estos momentos para escuchar mis palabras.

Recuerdo que el señor diputado Rossi decía en aquella oportunidad que conformaba el partido del gobierno y que era imposible que el Parlamento funcionara sin ellos.

Como concepto político me pareció interesante, se lo hice saber y me pareció también razonable frente a algunas discusiones que tuvimos en el seno de la oposición, y también se expresó el presidente de la Cámara más allá de que la suma aritmética de las partes podía dar un todo mayor que el que expresaba el oficialismo.

Hoy nos embarga una profunda decepción, especialmente a quienes somos los más nuevos, en primer lugar por la actitud del bloque oficialista, personificado por Rossi, porque no hay responsabilidad en el partido del gobierno con esto de trabar el funcionamiento del Parlamento sistemáticamente una y otra vez, aquí o en el Senado de la Nación.

Eso no es responsabilidad de gobierno, eso es no respetar las reglas de la democracia, porque las respetan sólo cuando ganan y cuando pierden no las respetan, trabando las cosas de esta manera o por la vía judicial.

También desoyen al Poder Judicial, lo critican, con todo lo que hemos escuchado durante el verano y cuando los fallos les son adversos se habla del partido judicial y algunos otros diputados hablan de los colegios a donde van los hijos de los jueces. Y la misma presidenta de la República llegó a considerar determinada relación filial entre jueces y otros jueces, pero cuando le dan la razón, como ocurrió la semana pasada, nada de esto se hace.

La verdad es que se trata de una situación que a todos nos avergüenza como Parlamento, y también como República y como institución.

Señor presidente: quiero referirme a su actitud haciendo lugar al pedido del diputado Rossi y levantando la sesión en cinco minutos. Todos los legisladores aquí le están diciendo que esto no ocurrió nunca y que hemos esperado horas para hacer lo que este Congreso tiene que hacer: debatir, discutir, llegar a acuerdos, votar y que las minorías acepten la voluntad de las mayorías, pero con su actitud usted se suma a ese pedido y es parte de esta cuestión.

La verdad es que, tal como dijeron otros diputados, por este camino vamos mal y la responsabilidad principal de lo que va a ocurrir aquí es, en primer lugar, del partido de gobierno y, en segundo término, es suya, señor presidente, porque usted es la persona que todos hemos elegido para que nos represente sentado en la Presidencia. Por lo tanto, lo hago responsable de lo que ocurra de aquí en adelante. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.

Sr. Alfonsín.- Señor presidente: quizá la primera deuda que tenga la democracia con los argentinos se vincule con la necesidad de poner en marcha en nuestro país un proceso de crecimiento y desarrollo sostenido que nos permita terminar en el menor tiempo posible con la pobreza y con los actuales niveles de injusticia social que existen en el país.

Nos encontramos en esta situación porque creo que los argentinos no hemos hecho bien las cosas. No interesa discutir ahora en este recinto quiénes tuvieron mayor responsabilidad. Lo cierto es que nos encontramos en esta situación porque los argentinos no hemos hecho bien las cosas.

Por supuesto, podríamos estar peor, pero eso no nos consuela. Lo que nos desconsuela es que podríamos estar mejor. De una vez por todas tenemos que empezar a comportarnos de manera tal que podamos empezar a saldar esta deuda que tiene la democracia con millones de compatriotas y con la Justicia.

Sería demagógico afirmar que podemos resolver los problemas de la pobreza de la noche a la mañana. Solamente un necio o un ignorante podría hacer semejante afirmación.

Pero, en consecuencia, si queremos actuar con seriedad, abandonando facilismos y posiciones irresponsables que terminan causando un serio perjuicio a la democracia y a la esperanza de los argentinos, vamos a tener que pedir esfuerzo y acompañamiento a quienes hoy padecen la pobreza y a vastos sectores de la clase media que miran con temor e incertidumbre su futuro y el de sus hijos frente al estancamiento y el atraso de la Argentina.

Pero nadie estará dispuesto a hacer esfuerzos, a tener paciencia o a acompañar si quienes los convocan no gozan de la autoridad que otorga la ejemplaridad de las conductas.

Es casi imposible pedir que tengan paciencia a quienes sufren y que se comprometan en un esfuerzo conjunto si no actuamos de manera ejemplar. Me parece que comportamientos como los que hemos visto hoy alejan cada vez más a la sociedad de la política y generan más dudas acerca de la seriedad con la que nos comportamos en la política.

Nunca se había apelado a un recurso de esta naturaleza vulnerando la buena fe de los que estábamos esperando que se alcanzara el quórum, que se logró apenas minutos después de que se diera por levantada la sesión, para poder debatir cuestiones importantes en el Parlamento.

De esta manera, alejamos más a la sociedad de la política. Tal vez no seamos conscientes de la gravedad del daño que estos comportamientos le producen a la democracia, a las instituciones de la República y a la política.

Quiero terminar recordando las palabras de Antonio Porchia, aunque modificando ligeramente su texto. No lo hago a usted responsable sino al partido de gobierno, señor presidente: “Ustedes creen que nos matan; nosotros creemos que se suicidan”. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por Salta.

Sr. López Arias.- Señor presidente: usted sabe el aprecio personal que tengo por usted después de muchos años de compartir tantos momentos. Por eso, lamento tanto...

Sr. Pinedo.- ¿Me permite una interrupción, señor diputado, con la venia de la Presidencia?

Sr. López Arias.- Sí, señor diputado.

Sr. Presidente (Fellner).- Para una interrupción tiene la palabra el señor diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sr. Pinedo.- Señor presidente: desearía que me aclare si la última sesión finalizó con el pase a cuarto intermedio. Si así fuera, no haría falta quórum para reiniciar esta sesión hasta el momento de tener que votar algo. (Aplausos.)

En segundo lugar, me gustaría que explicara por qué no cumplió con lo establecido en el artículo 26 del reglamento, tomando lista de los diputados presentes en el recinto antes de dar por levantada la sesión.

Una vez que conteste estas dos inquietudes, creo que cualquier otro señor diputado podrá hacer uso de la palabra.

Sr. Presidente (Fellner).- Continúa en el uso de la palabra el señor diputado por Salta.

Sr. López Arias.- Señor presidente: si bien voy a hacer uso de la palabra, hago mías las pronunciadas por el señor diputado Pinedo.

Lamento profundamente, señor presidente, que esté siendo utilizado como un instrumento para impedir que el Parlamento funcione. Esta es una situación que no quiero dejar de señalar para que todo el mundo lo sepa. Además, a pesar de tener quórum no hemos podido funcionar por una decisión apresurada de la Presidencia provocada por una moción del señor diputado Rossi. Pero no sólo eso, además hay diputados que no son de mi bloque y que nos están denunciando –creo que ellos seguramente explicarán su postura‑, y que no llegaron a tiempo a la sesión porque en el edificio anexo no estaba sonando la chicharra como es obligación.

Este es un tema muy grave porque implica trabas reales y concretas para impedir el funcionamiento de un poder del Estado. Dejo constancia de este asunto porque es de extrema gravedad. (Aplausos.)

Ahora me gustaría que contestara las dos preguntas que le han formulado.

Sr. Presidente (Fellner).- Señor diputado Pinedo: existe en Secretaría un listado de los señores diputados presentes al momento de levantarse la sesión, más allá del tablero electrónico, a efectos de que se comunique lo que corresponde.

En cuanto al cuarto intermedio, la Presidencia considera, como lo ha hecho en muchas oportunidades de acuerdo con lo establecido en el artículo 174, que al no haberse fijado día y hora de continuación del cuarto intermedio, éste queda sin efecto.

En este sentido, traigo a colación una nota de fecha 10 de julio de 2008 donde usted mismo cuestiona justamente la continuación de una sesión convocada por esta Presidencia, que había pasado a cuarto intermedio. Usted mismo presentó una nota junto con otros señores diputados haciendo una interpretación del artículo 174 ‑tengo aquí una copia simple‑. Usted mismo hizo un cuestionamiento en alguna oportunidad en que había pasado más del día donde se levantó la sesión y esta Presidencia había convocado la continuación del cuarto intermedio; usted lo cuestionó y se resolvió que había que levantar el cuarto intermedio. Le puedo hacer llegar una copia de la nota.

Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.

Sr. Solá.- Señor presidente...

Sr. Presidente (Fellner).- La señora diputada Camaño le solicita una interrupción. ¿Se la concede?

Sr. Solá.- Sí, señor presidente.

Sr. Presidente (Fellner).- Para una interrupción tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.

Sra. Camaño.- Es interesante lo que acaba de decir el señor presidente. Él se apartó del reglamento, porque dijo “como es costumbre”. Cuando le conviene al oficialismo, el reglamento dice una cosa; cuando no le conviene al oficialismo, el reglamento se aplica estrictamente y la costumbre se olvida.

Sr. Presidente (Fellner).- Continúa en el uso de la palabra el señor diputado por Buenos Aires.

Sr. Solá.- Señor presidente: en relación con lo que acaba de decir la señora diputada Camaño, ése era mi primer razonamiento. En la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria que tuvimos hace unas horas se discutió si de ahora en adelante, como una forma de tener un acuerdo entre gobierno y oposición, entre oficialismo y oposición, íbamos a seguir estrictamente el reglamento o bien otra vía, que era la de los usos y costumbres, y hasta se mencionó por parte del oficialismo la palabra “tradición”.

Tanto es así que la señora diputada Bullrich propuso una comisión que tomara los puntos más importantes de nuestro funcionamiento y unificara criterios respecto del reglamento, los usos y costumbres y hasta –si usted quiere- la tradición.

Es exactamente así como dijo Graciela Camaño: cuando convienen los usos y costumbres, los usos y costumbres; cuando conviene la tradición, la tradición; cuando conviene el reglamento, el reglamento, y cuando conviene la interpretación del presidente sobre lo que vota la mayoría, la interpretación del presidente, como ocurriera con la ley de reforma política. Es decir, el libre albedrío o la anarquía.

Sr. Pinedo.- ¿Me permite una interrupción, señor diputado?

Sr. Solá.- Ya le concedí una, señora diputada.

Nosotros, señor presidente, discutimos esto esta mañana. Sin embargo usted, a la sola indicación del presidente de la bancada oficialista, que no pareció una indicación sino una orden, se equivocó.

Señor presidente: usted es muy inteligente para manejar esto, pero hoy se equivocó; se equivocó y se apresuró. Ahora usted sabe en su fuero interno que se equivocó, porque faltaba que llegaran algunos diputados, que llegaron, como siempre ocurre. Lamento que eso ocurra, pero siempre ocurre, en el oficialismo y en la oposición.

Usted sabe que se equivocó y está frente a un problema. Si prendiera el tablero para ver si hay quórum o no y cumplir con el artículo 26, que dice que si no hay quórum por lo menos tiene que pasar lista y decir quiénes están presentes y quiénes ausentes, vería que se equivocó en el espíritu, en los usos, en la costumbre y en la tradición.

Pero no se preocupe, señor presidente: no es usted el único que se ha equivocado. También nos equivocamos nosotros el 3 de diciembre, cuando por consejo de muchos que hoy están acá -de muy buena fe, por cierto- y pensando en la Constitución y los usos y costumbres, que otorgan la Presidencia a aquel que representa a la primera minoría, sostuvieron su candidatura desde la oposición con mucha fuerza. También se equivocaron. ¿Por qué? No por algo que tenga que ver con sus condiciones personales ni con su vida privada o política sino porque no es el presidente de todos. No es el presidente de todos. Está presionado. (Aplausos.)

Está presionado: lo presionó recién el diputado Rossi. Rossi también es un presionado, como la mayoría de los intendentes y gobernadores. Y los presionados trasladan la presión hacia donde pueden, hacia abajo o a los costados. Usted trasladó la presión hacia nosotros porque nos tiene menos miedo a nosotros que somos la mayoría que el miedo que se le tiene a Néstor Kirchner que está en Olivos. Esa es la verdad. (Aplausos.)

Señor presidente: más allá de esta desilusión porque usted tiene una foja de servicios suficiente para lucirse acá, quiero recordarle que más vale morir bien que vivir arrodillado. Usted podría haber quedado muy bien con nosotros y con la historia. Todavía puede hacerlo, si enmienda su error. Usted es inteligente y sabe que se equivocó. Nosotros no nos vamos a equivocar de nuevo si usted no enmienda su error. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sr. Solanas.- Señor presidente...

Sr. Presidente (Fellner).- Señor diputado: el diputado Pinedo le solicita una interrupción, ¿se la concede?

Sr. Solanas.- Sí, señor presidente.

Sr. Presidente (Fellner).- Para una interrupción tiene la palabra el señor diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sr. Pinedo.- Señor presidente: sus empleados –que son suyos pero no de la Cámara‑ le han dado una interpretación demasiado rápida de mis notas. Usted me está presentando un papel en el que la presidenta de la Cámara, que ocupaba el lugar en el que usted está ahora, dijo que una sesión pasaba a cuarto intermedio hasta un día determinado a una hora determinada. Como ese día determinado y a esa hora determinada la sesión no se hizo, la presidenta de la Cámara reinició otro día el cuarto intermedio. Esto es lo que me parece una barbaridad y me sigue pareciéndolo. A ustedes no les parecía una barbaridad y lo hicieron.

Si usted lee el artículo 174, que usted mencionó y que yo también cité en mi nota, dice que cuando se pasa a cuarto intermedio sin fijar día y hora y no se reanuda la sesión en ese mismo día, la sesión cae. Esto tiene una excepción, que es cuando se vota el pase a cuarto intermedio.

Esto quiere decir que tiene que haber pasado una de dos cosas: o que se haya votado el cuarto intermedio, en cuyo caso sigue vigente, o que usted lo haya levantado motu proprio sin fijar día y hora, pretendiendo engañar a toda la Cámara, cosa que no creo que haya sucedido. De lo contrario, la sesión sigue vigente, que es lo que pido que en este momento, que creo que hay quórum, consideremos.

Sr. Presidente (Fellner).- Vamos a buscar la versión taquigráfica de la última sesión. De todas maneras, creo que el artículo 174 es claro: la excepción es el caso en que se hubiera resuelto por votación pasar a cuarto intermedio hasta un día determinado, y eso con toda seguridad no sucedió.

Continúa en el uso de la palabra el señor diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sr. Solanas.- Señor presidente: quiero expresar la posición del interbloque Proyecto Sur ante este lamentable levantamiento de la sesión.

Digo que es lamentable y también peligroso, porque en el día de la fecha se han cometido otros actos lamentables. En el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento, cuando iba a continuar normalmente el cuarto intermedio bajo la Presidencia de la diputada Graciela Camaño, el presidente de la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento, diputado Vargas Aignasse, entró de golpe al recinto, tomó el micrófono y dijo “Se levanta la sesión”. Por supuesto que semejante pirueta fue controlada.

Personalmente he sido testigo de dos hechos muy lamentables que ponen en riesgo la institucionalidad. Por ejemplo, en la Comisión de Labor Parlamentaria descubrimos seis, siete u ocho despachos de comisión ligados con los asuntos a tratar que no figuraban en el plan de labor. En este sentido, se nos dijo en base a una curiosa interpretación que administrativamente no correspondía. Es decir que inventaron una instancia superior a las decisiones soberanas del cuerpo legislativo.

También escuchamos una curiosísima interpretación sobre qué se consideraba mayoría simple, simple mayoría y mayoría absoluta.

Por otra parte, escuché al señor diputado Rossi hablar de la buena disposición del Frente para la Victoria, pero para ello trajo como ejemplo el bochornoso tratamiento que tuvo en esta Cámara la ley de medios, cuando se convocó a un plenario de comisiones y se entregó el despacho en el momento en el que comenzaba la reunión. Además, en lugar de respetar el reglamento otorgando el plazo de siete días para discutir las modificaciones que se habían introducido en decenas de artículos, en siete horas se firmó ese despacho y al día siguiente no levantaron la sesión por falta de quórum porque habían transcurrido treinta minutos desde el horario de citación.

¡El Frente para la Victoria ha pisoteado el reglamento de esta Cámara!

El gobierno nacional del Frente para la Victoria es el que provoca la desestabilización institucional. Aquí hay un país que espera ver funcionando a este Parlamento. Esta Cámara de Diputados tuvo un acuerdo fundante el 28 de junio y el 3 de diciembre y esta oposición, integrada por bloques de distinta composición política y cultural, está respetando la institucionalidad.

Queremos más democracia. Queremos una mejor Cámara de Diputados. Basta de contubernios raros trayendo monigotes como el señor Menem o sacándolo de acción para petardear el accionar de una Cámara.

Este Parlamento debe afrontar de una vez por todas el drama social de la Argentina con la vergüenza de un gobierno que se propone emitir 15 mil millones de dólares de deuda. Digo esto porque a través del decreto 1.953 del 9 de diciembre próximo pasado se decidió endeudar a las próximas generaciones. Esa medida tendrá un costo para la Argentina de 30 mil millones de dólares –considerando lo que se va a pagar en concepto de intereses‑ y apunta a canjear los bonos falsos en poder de los fondos buitres que están siendo investigados por el Juzgado Federal Penal número 2, rompiendo el Estado de derecho y la continuidad jurídica. Digo esto porque se canjean bonos “truchos” por bonos nuevos. Esto se llama “el negocio de Barclays”, que está ligado al gobierno nacional, a Amado Boudou y a muchos otros funcionarios. ¡Una verdadera vergüenza! (Aplausos.)

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por Santa Fe.

Sr. Favario.- Señor presidente: no me gusta hacer leña del árbol caído. Bastantes críticas ha recibido usted esta

tarde, y no me voy a sumar a ellas. Tal vez traiga una opinión discordante que pueda generar las críticas de quienes comparten estas bancas por parte de la oposición.

No voy a echarle la culpa al presidente de esta Cámara. Acá existió una moción de orden formulada por el señor presidente del bloque del Frente para la Victoria. Conforme al artículo 128 del reglamento, las mociones de orden no se discuten. Y el presidente de esta Cámara obró en consecuencia.

Ocurre como en el fútbol: cuando a uno le sacan la tarjeta roja hay que irse. Acá nos levantaron la sesión. Lo único que tenemos en este momento es derecho al desahogo en una sesión que pensaba iba a durar como la del otro día, pero terminó mucho antes. La culpa es nuestra.

Los jugadores llaman fulleros a los que nos quieren ganar por derecha, y son tramposos para ganar por izquierda. ¿O acaso no ha sido una política de tramposos el decreto de necesidad y urgencia del 14 de diciembre, sin convocar posteriormente a sesiones extraordinarias? ¿O acaso no ha sido más que tramposo el decreto del 1° de marzo, donde con el más absoluto desparpajo en el discurso inaugural del período de sesiones ordinarias se anunció otro decreto mellizo del anterior, como se dijo muchas veces acá?

Eso es de tramposos. Es una página de vergüenza institucional sin parangón. No quieren que el Congreso funcione. Lo mismo pasó en el Senado.

Estamos queriendo hablar un mismo lenguaje pero estamos actuando con tramposos. Hagamos nuestra propia autocrítica. Asumamos nuestras propias culpas.

Recordemos la reunión de esta mañana que se pretendió levantar utilizando formas y estilos que nunca se conocieron. ¿Esto no hace al juego de tramposos?

Sr. Amadeo.- ¿Me concede una interrupción, señor diputado, con la venia de la Presidencia?

Sr. Favario.- Sí, señor diputado.

Sr. Presidente (Fellner).- Para una interrupción tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.

Sr. Amadeo.- Señor presidente: acabamos de contar la cantidad de diputados que hay en este momento en el recinto. Son 132, que expresan la voluntad de seguir trabajando por el funcionamiento de la democracia. Se van a unir mucho más de lo que estaban unidos detrás de los objetivos comunes a todos, como bien dijo el señor diputado Solanas.

Son 132 los diputados que en este momento le dicen al “Gran Hermano”, que se está riendo de nosotros mirando desde Olivos, que ha comenzado el proceso de suicidio político, como bien ha dicho el señor diputado Alfonsín. Este intento de romper el funcionamiento institucional desde el autoritarismo se está acabando rápidamente con la presencia de 132 diputados que siguen adelante con su vocación de legislar.

Quiero dejar sentado, señor presidente, que el número está. Decida usted lo que quiera hacer.

Sr. Presidente (Fellner).- Continúa en el uso de la palabra el señor diputado por Santa Fe.

Sr. Favario.- Señor presidente: le concedí la interrupción porque creía que iba a hacer referencia a lo que yo estaba diciendo, no para que hiciera un discurso aparte. (Risas.)

El ejemplo de esta mañana debía habernos alertado sobre lo que podía ocurrir después. No podemos actuar de buena fe: acordar reglas de juego en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria y que nos sigan haciendo trampas. Esperemos habernos curado en salud, y que la gente, que nos sigue poniendo en la misma bolsa a los oficialistas y opositores, sepa definitivamente que esta Cámara no funciona porque el Frente para la Victoria no quiere que funcione. También es necesario que nosotros, los opositores, hagamos nuestra propia autocrítica y nos pongamos a trabajar sabiendo quiénes son los que tenemos enfrente: ya demasiada demostración nos han hecho.

Sr. Presidente (Fellner).- Voy a tratar de dar la palabra a todos los diputados anotados, tratando de que estén representados todos los bloques.

Tiene la palabra la señora diputada por Santa Fe.

Sra. Fein.- Señor presidente: la verdad que muchos de nosotros venimos viendo desde el 14 de diciembre, con los DNU, la decisión del gobierno nacional de desconocer a este Parlamento, y desde enero venimos solicitando al oficialismo que reúna a la Cámara de Diputados para dar aquí, en este recinto, el debate que corresponde.

No solamente esto no fue así sino que debimos escuchar en la apertura de las sesiones ordinarias a la señora presidenta de la Nación anunciar un nuevo decreto de necesidad y urgencia. Desde ese día venimos reclamando que sea este Parlamento el que discuta el futuro de los argentinos, el uso de las reservas, el pago de la deuda externa y el pago de la deuda interna.

Pero no sólo hemos visto cómo se desconoce a partir de decretos de necesidad y urgencia el funcionamiento de este Parlamento, sino que hemos soportado que se desconozca el funcionamiento pleno de las comisiones para el debate de los proyectos, como sucedió esta mañana en la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales, donde el oficialismo también decidió levantar la reunión y no dar el debate. Estamos decididos a que en este recinto se discuta el DNU y que el Parlamento funcione; será el oficialismo el que tendrá que hacerse cargo de que existiendo el número necesario en este recinto no se discuta como habíamos acordado en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria.

Ayer tuvimos una reunión de Labor discutiendo la mejor forma de funcionamiento, como también lo estuvimos haciendo hoy. El oficialismo ha decidido que la mejor forma de funcionamiento es que la Cámara no funcione, y no vamos a ser parte de esa decisión. Vamos a estar aquí, vamos a discutir, y más que nunca nos vamos a sumar a la idea de que este Parlamento discuta el DNU 298/10, y la vamos a plasmar en hechos concretos.

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada por San Luis.

La señora diputada Carrió está solicitando una interrupción, ¿la concede?

Sra. Bianchi.- Sí, señor presidente.

Sr. Presidente (Fellner).- Para una interrupción tiene la palabra la señora diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sra. Carrió.- Señor presidente: solicito que por Secretaría se lea la nómina de los legisladores presentes y ausentes, para que se sepa cuál era el número al momento de declararse fracasada la sesión, a efectos de analizar la legalidad del procedimiento.

Sr. Presidente (Fellner).- Una vez que termine de hacer uso de la palabra la señora diputada Bianchi daremos lectura a la nómina a que hace referencia la señora diputada. Había 118 diputados presentes al momento de declararse levantada la sesión.

Sra. Bianchi.- Prefiero que lea la nómina antes, señor presidente.

Sr. Presidente (Fellner).- Entonces, por Secretaría se dará

lectura a la nómina de diputados presentes en el momento en que se declaró fracasada la sesión por falta de quórum. Eran 118 señores diputados presentes.

Sra. Carrió.- El Reglamento menciona que debe darse lectura tanto de los diputados presentes como ausentes.

Sr. Iglesias.- ¿Cómo se hizo para saber quiénes estuvieron presentes?

Sr. Secretario (Hidalgo).- La Dirección de Coordinación de Labor Parlamentaria es la que elabora el listado. Son los funcionarios que están a mi derecha.

Sr. Presidente (Fellner).- Entonces, por Secretaría se procederá a la lectura.

- El señor secretario Parlamentario procede a dar lectura de la lista de los señores diputados presentes y ausentes.

- Mientras se lee la lista:

Sra. Camaño.- Lo que se está haciendo es absolutamente inútil. Usted declaró fracasada mal la sesión, señor presidente.

Sr. Presidente (Fellner).- Lo ha pedido la señora diputada Carrió, y la Presidencia considera que deben conocerse los nombres de los diputados presentes y ausentes.

- El señor secretario Parlamentario prosigue con la lectura de la lista.

- Mientras el señor secretario lee la lista de diputados presentes y ausentes:

Sr. Lozano.- ¡Presente! ¡Usted no pasó lista, presidente!



- Mientras el señor secretario lee la lista de diputados presentes y ausentes:

Sra. Storni.- ¡Estoy presente! ¡Denuncio esa situación!

- Mientras el señor secretario lee la lista de diputados presentes y ausentes:

Sra. Storni.- ¡Alguna vez sean democráticos!


- Varios señores diputados hablan a la vez.

- El señor secretario finaliza la lectura de la lista de diputados presentes y ausentes.

Sr. Presidente (Fellner).- La Presidencia informa que el listado que se acaba de leer coincidía, al momento de declararse fracasada la sesión, con los 118 diputados presentes.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Presidente (Fellner).- La Presidencia declaró fracasada la sesión y ahora informa que no se puede pasara a cuarto intermedio por ese motivo.

Se han producido manifestaciones en minoría.

La Presidencia invita al señor diputado Alfonsín a pedir estas manifestaciones en minoría.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

- Ocupa la Presidencia el señor vicepresidente 1° de la Honorable Cámara, doctor Ricardo Alfonsín. (Aplausos prolongados.)

Sr. Presidente (Alfonsín).- Tiene la palabra el señor diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sr. Bullrich.- Señor presidente: deseo solicitar al señor secretario una rectificación porque no ha leído mi nombre y estuve presente a primera hora.

Sr. Secretario (Hidalgo).- He dicho “Bullrich, presente” y si no lo hice, le pido disculpas.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.

Sr. Cuccovillo.- Señor presidente: la verdad es que si no fuese porque uno termina llorando en esta tragedia, uno tendría que echarse a reír porque muchos de los diputados que estábamos presentes no hemos sido nombrados. Yo estuve aquí desde las cuatro y media o desde las cinco menos diez junto a otros compañeros aquí presentes.
Y no sólo digo esto: si hay alguna cámara de televisión, creo que esto debería ser tomado como una prueba porque evidentemente demuestra que ha sido una falsedad la cuestión del quórum, de la que habló el presidente.

Quiero reiterar que estuve presente en el momento en que fue levantada la sesión.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.

-Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Camaño.- Señor presidente: si nos calmamos y continuamos en nuestras bancas, advertiremos que tenemos una extraordinaria oportunidad para salvar el grosísimo error que ha cometido el presidente de este cuerpo.

El reglamento es claro y aquí se cometieron una serie de irregularidades. La primera de ellas es no haberme dado el uso de la palabra, habiendo sido la primera diputada que levantó la mano.

Es más: cuando vi que el señor presidente de la Cámara se sentaba, el señor diputado Rossi aún no estaba sentado y yo estaba pidiendo el uso de la palabra.

De manera arbitraria quien presidía la sesión le dio el uso de la palabra al señor diputado Rossi. Pero como si eso fuera poco, mientras quien habla estaba haciendo uso de la palabra, de manera intempestiva y antirreglamentaria el presidente de la Cámara me interrumpió para levantar la sesión.

Fue una clara y burda maniobra para que no hubiera sesión. No hay ningún lugar en el reglamento que permita semejante latrocinio. En ningún lado el reglamento dice que el presidente de la Cámara con una maniobra de tan baja categoría puede levantar la sesión.

Posteriormente el señor presidente de la Cámara continuó con lo que él llamo manifestaciones por fuera de la sesión.

El reglamento, tan nombrado en estos últimos tiempos, no es una herramienta para impedir el funcionamiento de la Cámara. Es una herramienta con la cual nosotros podemos funcionar. Es un facilitador y claramente dice en el artículo 228 que si ocurriera alguna duda sobre la inteligencia de alguno de los artículos quien debe resolver no es el señor que se sienta en el sillón de la Presidencia, porque nosotros lo elegimos para que nos ordene, sino que somos nosotros los que tenemos que resolver.

La lista que ha leído el señor secretario administrativo es falsa de toda falsedad. Nosotros veníamos de un cuarto intermedio. La sesión estaba habilitada. Se usaron todo tipo de argucias para que el Congreso no funcionara pero nosotros tenemos potestad para decir que este Congreso está plenamente habilitado para funcionar.

Por lo tanto, pido al señor presidente que habilite los tableros y comencemos a funcionar. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Alfonsín).- Tiene la palabra la señora diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sra. Bullrich.- Señor presidente: me alegro que esté presidiendo esta sesión un hombre de la democracia en un momento en el que parece que la democracia está en crisis en la Argentina a raíz de un oficialismo al que le molesta la democracia.

Estoy leyendo uno de los diarios de hoy que publica una noticia por la que el INDEC dice que han bajado la pobreza y la indigencia. Fíjese, señor presidente, qué mentira. La misma mentira que acaba de plantear el presidente de esta Cámara de Diputados de la Nación, ya que donde hay más de 129 diputados él cuenta 118. Parece que es el presidente del INDEC Parlamentario, parece que es un presidente que no sabe contar. (Aplausos.) Parece que cuando hay voluntad, cuando hay quórum en la Cámara, no deja que ella se exprese.

Nosotros venimos luchando por una democracia transparente. Venimos escuchando al oficialismo que nos dice que quiere dialogar, pero después nos da la espalda. Venimos escuchando a un oficialismo que dice que quiere trabajar en el Parlamento, pero hace esta manipulación, esta maniobra indigna de un presidente del bloque del oficialismo, que se vino a sentar para levantar una sesión mientras en este mismo instante el juez Griesa, de los Estados Unidos, ha embargado a nuestro país por 105 millones de dólares.

En este momento el oficialismo está permitiendo que la plata de los argentinos -la de los productores y de los agricultores- sea tomada por los fondos buitres. Esto se permite por el hecho de no poder discutir en esta sesión el famoso decreto 298.

Nosotros somos democráticos. No queremos ser iguales a un kirchnerismo que ha hecho una reducción de la democracia y vive en un estado de excepción permanente. Sé que es ilógico que pida al presidente que inicie una nueva sesión porque ello sería una manera de utilizar políticamente un cargo que le hemos dado entre todos. El presidente de la Cámara de Diputados ha sido parte de esta maniobra, y no queremos exponer al doctor Alfonsín frente a esta situación.

Frente a los millones de argentinos que dicen que los diputados no trabajamos y que no nos hacemos cargo de las responsabilidades que nos dieron, quiero pedir que se cuente cuántos diputados hay en esta Cámara para que el pueblo argentino sepa que en este momento hay más de 129 legisladores, y que por una manipulación y una perversión del oficialismo no estamos pudiendo llevar adelante esta sesión.

Señor presidente: pido por favor que, como hacíamos en la escuela, se pase lista y que cada diputado vaya dando el presente para que podamos demostrar al pueblo argentino cuántos legisladores hay en esta Cámara. La democracia es un hecho de construcción.

Si nosotros en este momento queremos ser democráticos, y hay más de 129 señores diputados…

Sr. Presidente (Alfonsín).- El señor diputado Pinedo le solicita una interrupción, ¿se la concede, señora diputada?

Sra. Bullrich.- Enseguida, señor presidente.

Lo que estaba diciendo es que si hay más de 129 señores diputados presentes, estamos en condiciones de sesionar; pero no voy a pedirle eso porque no voy a hacerle violar un principio democrático a quien por naturaleza es un hombre de la democracia. Pero quiero que quede constancia de esto para el pueblo argentino.

Por supuesto, voy a ceder la interrupción al señor diputado Pinedo que me la solicitó y luego terminaré mi exposición.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Para una interrupción tiene la palabra el señor diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sr. Pinedo.- Señor presidente: recuerdo que pregunté al señor presidente del cuerpo si no estábamos en un cuarto intermedio, y señalé que podían darse dos hipótesis. El señor presidente dijo que solicitaría a sus empleados que buscaran la versión taquigráfica de la sesión anterior para ver qué se había dicho.

Quiero informar al cuerpo que, por si no se han dado cuenta, el señor presidente no ha contestado; pero yo sí estoy en condiciones de informar lo siguiente. Lo que pasó en la última sesión a las 3 y 59 de la madrugada fue que el señor presidente Eduardo Fellner dijo que se pasaba a un cuarto intermedio y que oportunamente informaría día y hora de reanudación. Esto fue lo que dijo el señor diputado Fellner.

De todas maneras en el medio hay un tema reglamentario: las sesiones se caen si no se reanudan el día de la convocatoria. Esta sesión pasó a cuarto intermedio por decisión común, y por decisión del presidente Fellner que dijo que iba a informar día y hora de reanudación. Entonces, sería útil que esta Cámara, con quórum suficiente, resolviera por votación si está vigente o no el cuarto intermedio. En caso de que estuviera vigente, solicito que se prenda el tablero electrónico y empecemos la sesión del día de la fecha. Esta es una moción de orden.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Como todavía no ha comenzado la sesión, no puede plantearse una moción de orden, del mismo modo que lo que planteó el señor diputado Rossi tampoco constituye una moción de orden, a pesar de que el señor presidente Fellner la haya interpretado erróneamente.

Continúa en el uso de la palabra la señora diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sra. Bullrich.- Nosotros estábamos en condiciones de discutir hoy una ley de fondo, porque en la reunión conjunta de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Peticiones, Poderes y Reglamento se dictaminó acerca de una nueva norma que regla los decretos de necesidad y urgencia.

Sin embargo, quiero aclarar que durante todo el año pasado vivimos el arrebato y la imposición del oficialismo que nos hacía discutir los proyectos de ley media hora después de haberse firmado los despachos. Para demostrar que existe una cultura política democrática distinta hemos decidido no tratar esta norma en el día de hoy para que todos los señores diputados puedan leer los dictámenes y todos los ciudadanos se enteren de qué es lo que se votará el próximo miércoles en esta Cámara.

Con ese mismo espíritu de llevar adelante un sentido democrático quiero solicitar al señor diputado Pinedo que retire su moción, porque no podemos obligar al señor presidente a hacerse cargo de un acto de esta naturaleza, ya que estaríamos poniéndolo en una situación injusta, aunque contamos con el quórum necesario para sesionar.

Lo único que deseo –y con esto termino‑ es que la ciudadanía sepa que en esta Cámara hay 129 señores diputados para debatir los proyectos del país, y que el oficialismo en una maniobra absolutamente ilegal y de quienes no son democráticos está impidiendo que este Parlamento sesione. Esto es lo que he pedido, pero no que usted sea igual que ellos, señor presidente.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.

Sr. Katz.- Señor presidente: yo le voy a solicitar, con todo respeto, que vuelva a tomar lista de los diputados que están presentes en este momento en el recinto. Si usted accede a mi petición, luego voy a continuar en el uso de la palabra.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Vamos a tomar lista de los diputados presentes en el recinto.

Sr. Secretario (Hidalgo).- Abdala, ausente; Acosta, ausente; Agosto, Walter, presente; Aguad, presente; Aguirre de Soria, ausente; Albrieu, ausente; Albrisi, ausente; Alcuaz, presente; Alfaro, ausente; Alfonsín, presente; Alizegui, ausente; Alonso, Gumersindo, presente; Alonso, Laura, presente; Álvarez, Elsa, presente; Álvarez, Jorge, presente; Álvarez, Juan José, ausente; Álvaro, Héctor, ausente; Amadeo, presente; Arbo, presente; Arena, presente; Areta, ausente; Argüello, ausente; Argumedo, presente; Azpiazu, presente; Atanasof, presente; Baldata, presente; Barbieri, presente; Barrandeguy, ausente; Barrios, Miguel, presente; Basteiro, ausente; Bedano, ausente; Belous, ausente; Benas, presente; Benedetti, presente; Bernal, ausente; Bertol, presente; Bertone, ausente; Bianchi, Ivana, presente; Bidegain, ausente; Blanco de Peralta, ausente; Bonasso, presente; Brillo, ausente; Brue, ausente; Bullrich, Esteban, ausente; Bullrich, Patricia, presente; Buryaile, presente; Calchaquí, ausente; Camaño, Graciela, presente...

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Secretario (Hidalgo).-...Carca, Elisa, presente; Cardelli, presente; Carlotto, ausente; Carranza, presente; Carrió, ausente...

Sra. Bullrich.- No, fue al baño.

Sr. Secretario (Hidalgo).-...Casañas, presente; Caselles, ausente; Castaldo, presente; Castañón, presente; Cejas, ausente; Chemes, presente; Chieno, ausente; Chiquichano, ausente; Ciciliani, presente; Cigogna, ausente; Comelli, ausente; Comi, presente; Conti, ausente; Córdoba, Stella Maris, ausente; Cortina, Roy, ausente; Costa, presente; Cremer de Busti, presente; Cucovillo, presente; Currilen, presente; Cusinato, presente; Daher, presente; Damilano, ausente; Dato, ausente; de la Rosa, ausente; De Marchi, ausente; De Narváez, presente; de Prat Gay, ausente; del Campillo, presente; di Tulio, ausente; Díaz Bancalari, ausente; Díaz Roig, ausente; Díaz Susana, ausente; Donda Pérez, presente; Erro, presente; Espíndola, presente; Fadel, ausente; Fadul, presente.

Sra. Fadul.- Quiero aclarar que cuando leyó la primera lista figuraba ausente pero no me he movido de esta banca.

Sr. Secretario (Hidalgo).- Faustinelli, presente; Favario, presente; Fein, presente; Félix, ausente.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Pido por favor a los señores diputados que griten “presente” para que se sienta y se tome debida nota por Secretaría.

Sr. Secretario (Hidalgo).- Fellner, ausente; Fernández Basualdo, ausente; Fernández, Rodolfo, presente; Ferrá de Bartol, ausente; Ferrari, presente; Fiad, presente; Fiol, ausente; Flores, ausente; Forconi, presente; Forte, presente; Fortuna, presente; Gallardo, ausente; Gambaro, presente; García, Irma, presente; García, María Teresa, ausente; García, Susana, presente; Gardella, ausente; Garnero, presente; Germano, presente; Giannettasio, ausente; Gil Lavedra, presente; Gil Lozano, presente; Gioja, ausente; Giubergia, presente; Giúdici, presente; Godoy, Ruperto, ausente; González, Gladys, presente; González, Juan Dante, ausente; González, Nancy, ausente; Granado, Dulce, ausente; Gribaudo, presente; Gullo, ausente; Guzmán, Olga, ausente; Heller, ausente; Herrera, ausente; Hotton, ausente; Ibarra, Eduardo, presente; Ibarra, Vilma, ausente; Iglesias, presente; Irrazábal, ausente; Iturraspe, presente; Juri, presente; Katz, presente; Kenny, presente; Kirchner, ausente; Korenfeld, ausente; Kunkel, ausente; Lanceta, presente; Landau, ausente; Ledesma, ausente; Leguizamón, ausente; Leverberg, ausente; Linares, presente; Llanos, ausente; Llera, ausente; López Arias, presente; López, Rafael, ausente; Lorges, ausente; Lozano, Claudio, presente; Luna de Marcos, ausente; Macaluse, presente; Majdalani, presente; Manzur, presente; Marconato, ausente; Martiarena, ausente; Martínez, Ernesto, presente; Martínez Oddone, presente; Martínez, Julio César, presente; Martínez, Soledad, presente; Mazzarella, presente; Mendoza, ausente; Mera, ausente; Merchán, ausente; Merlo, presente; Michetti, presente; Milman, presente; Molas, presente; Montoya, ausente; Morán, presente; Morante, ausente; Morejón, presente; Moreno, Carlos, ausente; Mouillerón, presente; Nebreda, ausente; Obeid, presente; Oliva, ausente; Olmedo, presente; Orsolini, presente; Pais, ausente; Pansa, presente; Parada, presente; Paredes Urquiza, ausente; Paroli, presente; Pasini, ausente; Pastoriza, ausente; Peralta, presente; Pereyra, ausente; Peréz, Adrián, presente; Pérez, Alberto, presente; Pérez, Jorge, ausente; Perié, Hugo, ausente; Perié, Julia, ausente; Piemonte, presente; Pilatti Vergara, ausente; Pinedo, presente; Pinto, presente; Plaini, ausente; Portela, presente; Prieto, ausente; Puerta, presente; Puiggrós, ausente; Quintero, ausente; Quiroga, presente; Quiroz, Elsa, presente; Ré, presente; Recalde, ausente; Regazzoli, ausente; Reyes, presente; Rioboó, presente; Risko, ausente; Rivara, presente; Rivas, Jorge, ausente; Robledo, Roberto, ausente; Rodríguez, Evaristo, ausente; Rodríguez, Marcela, presente; Rossi, Agustín, ausente; Rossi, Alejandro, ausente; Rossi, Cipriana Lorena, presente; Rucci, presente; Ruiz, Ramón, ausente; Sabbatella, ausente; Salím, ausente; Satragno, presente; Scalisi, ausente; Sciutto, ausente; Segarra, ausente; Serebrinsky, presente; Sluga, ausente; Solá, presente; Solanas, presente; Stolbizer, presente; Storani, María Luisa, presente; Storni, Silvia, presente; Terada, presente; Thomas, Enrique presente ; Tomas, Héctor, ausente; Torfe, ausente; Triaca, presente; Tunessi, presente; Urlich, presente; Vargas Aignasse, ausente; Vázquez, Silvia, ausente; Veaute, presente; Vega, presente; Viale, presente; Videla, Nora, presente; Vilariño, ausente; Wayar, ausente; West, ausente; Yarade, ausente; Yoma, ausente; Zavallo, presente y Ziegler, ausente.

Sr. Presidente (Alfonsín).- El resultado del pase de lista es que hay 130 diputados presentes, de manera que existía quórum. (Aplausos.).

Continúa en el uso de la palabra el señor diputado por Buenos Aires.

Sr. Katz.- Señor presidente: reivindicando mi olfato, ya que había algunos diputados que no se tenían fe, y corroborando que existía quórum desde el mismo momento en que el presidente Fellner levantó la sesión, tenemos que preservar las formas, la institucionalidad y, por qué no decirlo, la imagen de la oposición.

El oficialismo ha elegido llevarse una victoria a lo Pirro. Aquí se han citado grandes pensadores. Por eso me voy a tomar el atrevimiento de citar a Les Luthiers, que dijeron alguna vez que por lo menos se van con el consuelo de no ser inútiles; se van con un muy mal ejemplo para la República Argentina de lo que ha sido esta sesión.

Hay que ser ordenados y preservarlo a usted, señor presidente, para que no quede envuelto en toda esta desprolijidad que venimos soportando desde hace varias horas.

Debería pedir un cuarto intermedio para poder acordar la forma de dar continuidad a este tema frente a la actitud intempestiva del oficialismo.

Interpreto que es muy difícil establecer un cuarto intermedio cuando la sesión ha sido levantada por el presidente. Al existir quórum solicito que mi solicitud sea interpretada como una reconsideración de todas las mociones que hemos formulado; que consideremos que la sesión ha sido mal levantada y que fijemos un cuarto intermedio pero al solo efecto de considerar nuevamente vigente la sesión. Allí, democráticamente y por consenso pensar cuál es la manera más seria, responsable, legal y presentable para seguir adelante con este tema.

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por Córdoba.

Sr. Vega.- Señor presidente: en la misma línea de razonamiento del señor diputado Katz, quiero recordar que la institución del recurso de reconsideración ha sido ejercitada y está aceptada en el derecho parlamentario. El presidente Fellner la ha usado en reiteradas oportunidades para aceptar o rechazar revisiones de sus propios actos.

La reconsideración no es otra cosa que el derecho que tenemos los peticionantes para pedir una revisión por contrario imperio de la autoridad que dictó el acto que consideramos ilegal. Como la Presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina es una sola –hay que recordar que estamos frente a la unicidad en la institución de la Presidencia‑ estamos solicitando a la Presidencia, no al doctor Alfonsín, no al diputado Alfonsín, que revise la decisión de levantar la sesión, que fue tomada de manera ilegal, irrazonable y arbitraria. Una vez que se tome esa decisión apoyaré la postura del diputado Katz, pero le quiero decir que en el derecho parlamentario no se discute el derecho de reconsideración de los propios actos.

Sr. Presidente (Alfonsín).- He estado pensando la cuestión y creo que en este caso la Presidencia no tiene facultades reglamentarias para continuar con una sesión que ha sido levantada. Les aseguro que nada me gustaría más que poder sesionar y debatir las cosas importantes que tenemos que discutir en este recinto, para después empezar a tratar otras que todavía son mucho más importantes y que son las que realmente interesan a la sociedad.

Tiene la palabra la señora diputada por Santa Fe. El señor diputado Peralta le solicita una interrupción, ¿la concede?

Sra. Fein.- Sí, señor presidente.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Para una interrupción tiene la palabra el señor diputado por Santa Fe.

Sr. Peralta.- Señor presidente: tal como lo solicitó el señor diputado Cuccovillo, pido que se acceda a las filmaciones y se pregunte al propio personal de la Cámara, que me vio entrar en tiempo, porque aparezco ausente en el primer listado de presentes.

Tuve el poco agrado de escuchar todo el discurso del diputado Rossi, por su contenido, y la decisión de quien ejercía la Presidencia en ese momento. Viene a instaurarse acá una especie de doctrina de diputado “trucho” al revés: antes votaban los que no eran diputados, y ahora los diputados no existimos para la Secretaría Parlamentaria.

Por lo tanto, solicito que se revise el sistema de cómputo de presentes y ausentes porque no es un tema menor, es un tema sustancial, y de ninguna manera quiero aparecer ante mis comprovincianos como ausente cuando estuve acá en tiempo y forma.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Continúa en el uso de la palabra la señora diputada por Santa Fe.

Sra. Fein.- Señor presidente: en el mismo sentido que el diputado que me precedió en el uso de la palabra, quiero cuestionar la lista de presentes porque he estado aquí y aparezco ausente. Creo que han sido varios los diputados y diputadas que se han referido a este tema, y por lo tanto quiero cuestionar la totalidad de la lista y que se verifique que los que estuvimos aquí figuremos como presentes en esa lista.

Entonces, dejo cuestionada la lista que se ha leído al principio y ratifico mi presencia al inicio de la sesión.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Tiene la palabra la señora diputada por Tucumán.

Sra. Castaldo.- Señor presidente: como estamos hablando de ausentes y presentes me gustaría citar al ausente que siempre estuvo presente, es decir al doctor Juan Bautista Alberdi, que con mucha claridad señala un concepto que me voy a permitir volcar en este momento.

La Constitución es la ley de los poderes públicos, así como el Código Civil es la ley de los particulares, y cuando la Constitución se ocupa de la traición se refiere a la traición que los poderes pueden hacerse entre ellos.

Así, el artículo 29 –estamos hablando de la

Constitución anterior hace al Congreso responsable de traición cuando por sus actos deje a discreción de otro poder o persona alguna, la vida, el honor o los bienes de los ciudadanos. La Constitución no permite esa traición en manos de los poderes públicos y mucho menos, del Poder Legislativo. Ello figura en la página 73 del Tomo X de los Escritos Póstumos: Ensayo sobre la sociedad, los hombres y las cosas, publicado por Editorial Sudamericana.

De manera que mis palabras no son para hacer catarsis ni para volcar emociones, como ha dicho otro legislador, porque con la lista puntual de los presentes en esta sesión damos testimonio a nuestro pueblo sobre quiénes son los diputados que cometen traición a sus deberes y a la Constitución al hacer abandono del recinto, junto con todas las maniobras que también se han delatado aquí.

Para terminar, como decía el escritor García Lorca en una de sus obras maravillosas: “Ya veíamos la tormenta venir; no creíamos que llegara tan rápido”.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Tiene la palabra el señor diputado por Córdoba.

Sr. Aguad.- Señor presidente: este bloque coincide con la Presidencia en que la sesión no se puede reabrir, lo que acatamos.

Los presidentes de bloque seguramente nos pondremos de acuerdo para sesionar el martes próximo, y solicitaría que la sesión se levante con quórum.

Sr. Presidente (Alfonsín).- Con las palabras pronunciadas por los señores diputados, ahora con quórum, se dan por concluidas las manifestaciones en minoría.


- Es la hora 19 y 7.

sábado, 16 de octubre de 2010

MALVINAS: RECHAZO AL REINO UNIDO

2a. Reunion -
1a. Sesion ORDINARIA
17/03/2010

sr. presidente fellner.- Queda acordada la preferencia solicitada.

rechazo a actitudes del reino unido de gran bretaña e irlanda del norte
AQUÍ ORDEN DEL DÍA 124

sr. presidente fellner.- En consideración.
Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. ATANASOF, ALFREDO NESTOR.- Señor presidente: tal como usted lo decía, todos esos proyectos han sido unificados en un único dictamen sobre un tema que sin duda es una verdadera cuestión de Estado.
Pensamos que es importante reafirmar algunos aspectos en esta reunión. En principio, por un lado esta declaración rechaza esta pretensión del Reino Unido y su avance con medidas unilaterales de explotación y de exploración de hidrocarburos, violando claramente resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y del Comité de Descolonización de dicho organismo.
En esta misma declaración instamos a una solución pacífica de esta controversia y a la continuidad de las negociaciones.
Debo decir que hubo total y absoluto consenso de todas las fuerzas políticas que integran la comisión en reforzar la estrategia diplomática y trabajar por el camino de la solución pacífica del conflicto, de acuerdo con los lineamientos que fueron establecidos por distintos organismos internacionales.
Por otro lado, y en relación directa con las manifestaciones de esos organismos, también en ellas se expresa la decisión de reafirmar los legítimos derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Esto lo hemos fundamentado en la disposición transitoria primera de la Constitución Nacional, en la ley de delimitación de espacios marítimos y en la 26.552, que fija los límites de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
Inmediatamente que se tuvo conocimiento de la presencia de la plataforma petrolera en las islas Malvinas y de la respuesta a la nota de protesta de la República Argentina presentada al gobierno inglés, la totalidad de los proyectos que hemos considerado tomaron como una nueva provocación la actitud del Reino Unido y por eso hemos llevado adelante este repudio.

-- Ocupa la Presidencia el señor vicepresidente 1° de la Honorable Cámara, doctor Ricardo Alfonsín.


sr. ATANASOF, ALFREDO NESTOR.- Pensamos que estos actos del gobierno británico niegan de forma sistemática las resoluciones de Naciones Unidas, que exhortaron a ambas partes a reanudar las negociaciones sobre el tema de la soberanía.
Entonces, me parece que vale la pena recordar, para fortalecer el fundamento de esta declaración, que la Asamblea General de las Naciones Unidas instó a las partes a que se abstengan de adoptar decisiones que puedan comprometer el estado en que se encuentran las negociaciones a través de modificaciones unilaterales.
También hemos tenido en cuenta para llevar adelante esta iniciativa una serie de resoluciones que avalan claramente la posición de la República Argentina frente a este conflicto, que son el pronunciamiento del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, el de la Organización de los Estados Americanos, la resolución adoptada en la reunión del Mercosur del 1° de abril de 2008, la resolución de la ALADI de marzo del mismo año, la del Grupo de Río de marzo del 2008, la de la reunión de países sudamericanos y países árabes, del 20 y 21 de febrero de 2008, la de la Cumbre Iberoamericana de 2007, resolución sobre zona de paz y cooperación del Atlántico Sur de junio de 2007 y, finalmente, la resolución y declaración de la XXIII Cumbre de la Unidad, celebrada el 22 y 23 de febrero en Cancún.
Por esas consideraciones, en nombre de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, solicitamos la urgente y decidida aprobación de esta expresión de repudio y de fuerte reafirmación de la soberanía de la República Argentina sobre las islas Malvinas.


sr. presidente alfonsín.- Tiene la palabra el señor diputado por San Juan.


sr. GODOY, RUPERTO EDUARDO.- Señor presidente: ratificando lo que ha planteado el señor presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, debo decir que cuando tomamos conocimiento de que se estaba desplazando una plataforma subterránea hacia el norte de las islas Malvinas, distintos diputados presentamos proyectos que iban en dirección a lo que planteaba la Cancillería en el sentido de efectuar una protesta, un reclamo y un rechazo a la actitud asumida por Reino Unido de Gran Bretaña.
Se constituyó la mencionada comisión y al otro día convocó a funcionarios de Cancillería, a fin de que los diputados pudieran informarse, preguntar y sacarse todas las dudas que tuvieran en relación con la actitud asumida por Reino Unido de Gran Bretaña.
Después de conciliar posiciones, presentamos un proyecto a los fines de que este Congreso se expresara de manera contundente, rechazando en primer término la autorización que había dado el Reino Unido de Gran Bretaña para la exploración y explotación de hidrocarburos en la zona norte de Malvinas y en la plataforma continental, que es ocupada de manera ilegítima por el Reino Unido de Gran Bretaña.
No se trata de una actitud unilateral más, sino de una sucesión de actos que muestran una coherencia total en la forma de proceder por parte de Reino Unido de Gran Bretaña.
Después del conflicto de 1982, la Argentina restableció relaciones comerciales, institucionales y diplomáticas. Fue así como planteó en 1995 la necesidad de avanzar en una declaración conjunta, a los fines de que pudiéramos cooperar y alentar inversiones para la exploración y explotación de gas y de petróleo.
Por ello, se firmó un entendimiento provisional bajo la salvaguarda de la soberanía, con el fin de poder cooperar y trabajar en esa zona en la exploración y explotación de hidrocarburos. Hubo muy buena fe de parte de la Argentina.
Seguramente, hubo sectores que cuestionaron esa decisión, pero existió la buena fe de cooperar y trabajar frente a indicios y posibilidades de que existiera gas y petróleo en esa zona.
Pero, rápidamente, el Reino Unido de Gran Bretaña asumió actitudes unilaterales. Primero, efectuando una interpretación particular de la extensión del territorio donde se iba a explorar y explotar hidrocarburos. Ellos entendían que eran sólo 22 kilómetros, pero la Argentina entendió que se trataba de 400. Es decir que se abarcaba territorio que estaba ocupado ilegítimamente por el Reino Unido de Gran Bretaña, donde estaba en disputa la soberanía.
Continuó avanzando el Reino Unido de Gran Bretaña
convocando a una ronda de licencias, teniendo la facultad de otorgarlas. Hubo dieciséis contratos y catorce licencias. Es decir que el Reino Unido de Gran Bretaña se manejó de forma absolutamente unilateral en este aspecto.
Es así como en 2007 dejó caer por decisión unilateral esa declaración conjunta que se estaba llevando adelante el Reino Unido de Gran Bretaña.
La Argentina ha tenido una vocación pacífica y de diálogo, por lo que está planteando el cumplimiento de dos resoluciones de Naciones Unidas. Una de ellas habla de la necesidad de que las partes comiencen a conversar y puedan restablecer una negociación para discutir un tema que el Reino Unido de Gran Bretaña quiere ocultar: el de la soberanía, cuestión que está reconocida por el derecho internacional luego de las mencionadas resoluciones de Naciones Unidas.
Existe otra que se ajusta perfectamente a lo que hoy está haciendo de manera ilegal e ilegítima el Reino Unido de Gran Bretaña, ya que se insta a las partes a abstenerse de realizar modificaciones unilaterales que puedan modificar situaciones, mientras tanto no se resuelva el tema de fondo que es el de la soberanía.
Frente a estas actitudes la Argentina también ha llevado acciones adelante. No ha estado de brazos cruzados. Puedo hablar de las notas de protesta presentadas al Reino Unido de la Gran Bretaña frente a las autorizaciones ilegales e ilegítimas, de las notas de desaliento a las empresas que hoy quieren explorar y explotar los hidrocarburos en la zona norte de las islas Malvinas y de las notas de desaliento para los países donde están radicadas dichas empresas.
En este Congreso hemos sancionado una ley para preservar los recursos marinos vivos teniendo autorización de las autoridades competentes, y hemos definido los límites de la provincia de Tierra del Fuego porque en ellos están comprendidas las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y todos los espacios marítimos circundantes.
Nuestro gobierno ha avanzado en medidas que tienen que ver con la preservación de los recursos no renovables frente a la posibilidad de explotación de terceros, a partir de una resolución muy clara de la Secretaría de Energía.
Hemos llevado adelante muchas gestiones. Por ejemplo, la presentación impecable que hizo la Argentina en la Comisión Nacional del Límite Exterior frente a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Nosotros pretendemos extender nuestra soberanía de 200 a 350 millas, donde están comprendidas las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.
Nuestro país, a partir de su gobierno, ha tomado la cuestión Malvinas como una política de Estado. Se ha hecho presente en todos los foros internacionales. Hace pocos días, la señora presidenta viajó a la reunión celebrada en Cancún, a la que asistieron 32 presidentes de países de América Latina y el Caribe. Ella fue con todos los diputados y senadores de Tierra del Fuego, como una muestra de la actitud que tiene la Argentina de plantear su reclamo y rechazo permanentemente en todos los foros, reafirmando los derechos soberanos que tiene sobre estos territorios.
De esta manera, se emitieron dos documentos que fueron firmados y avalados por 32 jefes y jefas de Estado. En ellos se insta al Reino Unido de la Gran Bretaña a iniciar una negociación y a abstenerse de llevar a cabo actos unilaterales, todo de conformidad con lo que plantea la resolución de las Naciones Unidas.
Este apoyo de los países a la Argentina no surge por generación espontánea; se debe a la constancia y persistencia que ha tenido nuestro país al plantear este tema en los foros regionales e internacionales.
Por eso, señor presidente, queremos apoyar esta declaración, porque está avalada por todos los bloques y porque tiene que ver con el mandato que se nos impone en nuestra Constitución tendiente a recuperar nuestras islas a partir de la reafirmación de los derechos soberanos que tiene la Argentina sobre esos territorios, porque son parte de nuestra Nación. (Aplausos.)


sr. presidente alfonsín.- Tiene la palabra la señora diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que comparte su tiempo con los diputados Morán e Iglesias.


sra. CARRIO, ELISA MARIA AVELINA.- Señor presidente: seré muy breve. Hace un mes hemos tomado una decisión en el seno de la Coalición Cívica tendiente a no discutir en esta oportunidad la política exterior de la Argentina en relación con las islas Malvinas, ni en el período de los noventa ni en el de la actual presidencia.
Creemos que es momento de acompañar de manera irrestricta las acciones que se están realizando desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.
Nuestro silencio no tiene que ver con complicidad. Sólo tiene que ver con que la cuestión es de una enorme gravedad. Es claro que desde los años setenta Inglaterra tiene una política en relación no a las islas sino al mar.
Nosotros vamos a apoyar la declaración conjunta. Si la Cámara me lo permite, voy a leer el texto del comunicado de prensa de la Coalición Cívica porque en esta materia hay que tener un enorme cuidado con cada palabra que se pronuncia a fin de que no pueda ser usada ni por Inglaterra ni por nadie en este tema.
Luego, dos diputados nacionales van a hablar unos pocos minutos sobre dos temas muy graves. Uno de ellos es la falta de explotación petrolera en la zona de conflicto, que prácticamente implica un consentimiento a todo lo que hizo Inglaterra con respecto a este tema.
Y el otro tema, algo más grave, es que hace un año y medio que la diputada Magdalena Odarda, de Río Negro, viene denunciando –incluso diputados de nuestro bloque han pedido informes a la señora ministra de Defensa, pero nunca salieron de la Comisión de Defensa Nacional la construcción y habilitación de un aeropuerto privado, en territorio de Río Negro y a dos horas de las islas Malvinas, de propiedad del señor Lewis.
Creo que es claro lo que veníamos diciendo en cuanto a que Inglaterra y los ingleses tienen un aeropuerto a dos horas de las islas Malvinas. A este tema, sobre el que venimos insistiendo desde hace mucho tiempo, se va a referir luego el señor diputado Juan Carlos Morán.
Ahora, si me permiten, paso a leer el comunicado de prensa de la Coalición Cívica. Dice así: “La Mesa Nacional de la Coalición Cívica comunica nuestro enérgico rechazo a la pretensión del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte de autorizar a empresas comerciales la realización de operaciones de exploración y explotación de hidrocarburos en áreas de la plataforma continental argentina sujetas a la ocupación ilegal británica y a todas las acciones que de ella se deriven.
La iniciación de trabajos de perforación en aguas jurisdiccionales argentinas circundantes a las islas Malvinas por una plataforma petrolera contratada por una empresa británica que cuenta con una pretendida autorización de supuestas autoridades británicas, configura la materialización de un nuevo acto unilateral del Reino Unido, incompatible con dichas resoluciones: en particular, con la resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas que insta a las dos partes en la controversia a que se abstengan de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras las islas están atravesando el proceso indicado en las resoluciones 2065 y 3160 de la Asamblea General.
También, pone de manifiesto que “la defensa de la soberanía y de los intereses de la República Argentina ante la ocupación ilegal británica de los archipiélagos australes se enmarca en la disposición transitoria primera de la Constitución Nacional, que prescribe que la recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, por medios pacíficos y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.
“En el contexto de esta política de Estado, el gobierno nacional deberá desarrollar las medidas prácticas y reglamentarias que le permitan responder adecuada y sostenidamente a los nuevos desafíos planteados por los avances británicos en el Atlántico Sur, instrumentando sus esfuerzos con un rigor profesional dotado de indudable sentido nacional y enmarcado en los bloques regionales que deberán respaldar nuestra posición ante la Unión Europea.
“Al propio tiempo, el gobierno nacional deberá realizar todas las acciones necesarias encaminadas a estrechar las relaciones bilaterales con los países de la región...” –que se está haciendo “...y con todos los demás países afines, con el objetivo, entre otros, de afianzar su respaldo a la pronta reanudación de las negociaciones sobre soberanía con vistas a la recuperación de nuestros archipiélagos australes”.
Finalmente, la Coalición Cívica denuncia la ausencia total de políticas de Estado de exploración y de explotación sustentable de esos recursos en la zona de conflicto. He concluido, señor presidente, y continuarán los señores diputados Morán e Iglesias.


sr. presidente alfonsín.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. MORAN, JUAN CARLOS.- Señor presidente: la presidenta de nuestro bloque ha planteado la postura política de acompañamiento a este proyecto donde se expresa el rechazo a la pretensión del Reino Unido a la mencionada exploración. Pero no podemos dejar de plantear dos cuestiones que son de política interna pero tienen una vinculación absoluta con el tema en tratamiento.
En primer lugar, quiero hacer mención a la cuestión de la falta de política de exploración de petróleo y la extensión y prórroga de concesiones a capitales ingleses en nuestra Patagonia. Particularmente, quiero hacer mías las palabras que el doctor Solari Yrigoyen planteaba en el documento: “Los petroleros ingleses no pueden ser enemigos en Malvinas y buenos muchachos en la Patagonia”.
Hago esta referencia porque los gobiernos de las provincias de Santa Cruz y Chubut han extendido la concesión, particularmente a Pan American Energy, primero hasta 2027 y luego hasta 2047, violando inclusive la ley de hidrocarburos.
Como todos sabemos, la empresa British Petroleum tiene una parte importante de acciones de esa empresa, cuyo socio es Bulgheroni, y tanta vinculación tiene este tema que en el balance fechado al 31 de diciembre de 2009 de British Petroleum expresa que casi el 6 por ciento de sus acciones corresponde a un fondo de inversión llamado Black Rock y que tiene participación en la empresa que finalmente va a Malvinas a explorar en la plataforma. Este no es un tema menor porque allí existe una clara vinculación.
También quiero mencionar la preocupación por la falta de control por parte del Estado nacional, como anteriormente mencionaba la diputada Carrió. Hace dos años, la diputada provincial mencionada y los diputados nacionales de la Coalición Cívica hemos planteado el envío de pedidos de informes, que lamentablemente ni siquiera fueron tratados en comisión. En ellos manifestábamos que en el paralelo 42, a menos de 1.500 metros de la costa, con dimensiones de un aeropuerto similar al internacional de San Carlos de Bariloche, el magnate inglés Lewis ha construido un aeropuerto.
No sólo planteamos una preocupación sino también la decisión de la Coalición Cívica que desde hace muchos años viene señalando la necesidad de una política de control y de límites imprescindible en cuanto a la extranjerización de la tierra. En el año 2002, la Federación Agraria y la doctora Carrió plantearon proyectos en ese sentido; también la diputada Susana García.
Lo cierto es que cuando planteamos legislar sobre este tema no lo hacemos solamente desde un punto de vista o de defensa de los recursos naturales.
Lo hacemos desde la importancia geopolítica que tiene esta cuestión para la soberanía de nuestro país.
Antes de terminar y pasarle la palabra al señor diputado Iglesias, quiero remarcar dos aspectos que muestran una clara contradicción en el gobierno kirchnerista. Por un lado, la desidia y la falta de control de este tipo de aeropuertos internacionales, como el que está en manos de un inglés y a dos horas de Malvinas.
En segundo lugar, remarco la hipocresía que existe entre el discurso nacionalista del gobierno –con el que a veces podemos coincidir- y la negociación del petróleo en la Patagonia con los mismos capitales ingleses que, directa o indirectamente, van a usufructuar de la plataforma de las islas Malvinas.


sr. presidente fellner.- Tiene la palabra el señor diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


sr. IGLESIAS, FERNANDO ADOLFO.- Señor presidente: en primer lugar quiero hacer una breve reflexión sobre el tema de la soberanía.
La soberanía en el siglo XXI no puede responder a los mismos parámetros que eran habituales en el siglo XIX. La soberanía ya no es plantar una bandera e incluir un territorio en el mapa. En un concepto moderno deben tenerse en cuenta la ausencia de una política demográfica, de recursos naturales y de una política energética.
No me voy a detener demasiado en este punto por los motivos que ha anunciado la doctora Carrió, pero la triste realidad es que la Patagonia está vacía y hablar de una ausencia de política demográfica es ser muy indulgentes en la crítica.
La acumulación de pobres e indigentes en las periferias de las grandes ciudades del país y la Patagonia vacía son las caras de una misma moneda. Pensar que esto forma parte de la ausencia de una política demográfica y no de parte de un programa de clientelismo político es una concesión que hacemos provisoriamente al gobierno.
Está bien rescatar el concepto de soberanía, pero sería mejor si lo vinculáramos con una política demográfica de ocupación de todo el territorio del país.
También quiero llamar la atención sobre el tema de los recursos naturales, ya que actualmente están siendo extraídos de las cuencas mineras en base a una legislación de la siempre criticada década del 90. Como consecuencia de esa legislación que está vigente, de los recursos naturales que se extraen sólo una pequeña proporción queda en el país.
También quiero llamar la atención sobre la ausencia de una política energética, porque nos ocupamos de la plataforma del extenso mar argentino sólo después de que Inglaterra envía una plataforma de exploración petrolera desde el otro extremo del mundo, lo que demuestra la ausencia de una política de Estado con respecto al sector energético.
Por lo tanto, el tema de la soberanía se inicia necesariamente con el rechazo de una potencia extra continental en Malvinas, pero no se termina allí, ya que requiere una política de Estado en materia demográfica y de recursos naturales y energéticos.
Quiero cerrar mi discurso pensando no sólo en el pasado, sino también en el futuro, y el futuro es la Antártida. El tema de Malvinas esconde la cuestión de la Antártida y la explotación de sus recursos. El Tratado Antártico se vence en 2048, y ya hay potencias, como la Unión Soviética, que han plantado banderas y anunciado su voluntad de explotar esos recursos.
Por lo tanto, los temas de la Antártida y de las Malvinas están estrechamente ligados. Si bien no he coincidido con muchas de las apreciaciones de mi amigo y colega, el señor diputado Godoy, ex presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, quiero rescatar una de las mejores iniciativas que ha tenido la Cámara en estos dos años.
Me refiero a la presencia de diputados argentinos y chilenos en una reunión conjunta en la Antártida, donde se fijaron dos criterios básicos. En primer lugar, el rechazo de la presencia de una potencia extracontinental en la zona. En segundo término, la postergación de la discusión del tema de la soberanía y de las disputas entre Chile y la Argentina en relación con la Antártida.
Pareciera que falta bastante para 2048, pero con la aceleración del tiempo que experimenta la sociedad sociedad global, en realidad, el tiempo no es demasiado. La pregunta es qué vamos a hacer con la Antártida. ¿La vamos a poner en el mapa mientras los chilenos, brasileros y británicos también la ponen en sus mapas y enseñan que la Antártida es chilena, brasilera o inglesa? ¿Tendremos una política activa con respecto a la Antártida?
Me parece que la presencia de diputados chilenos y argentinos y el acuerdo de postergar la discusión debe profundizarse con una propuesta. Creo que debemos explorar la posibilidad no sólo de postergar la discusión con respecto a la Antártida por determinado tiempo, sino que esto debe hacerse indefinidamente. Dado que nos estamos ocupando de la integración regional en el continente, debemos pensar en términos de una autoridad conjunta argentino-chilena en la Antártida. Me parece que esta posibilidad merece al menos ser considerada.
Esta presencia simultánea de la Argentina y Chile marca lo que debería ser una política activa presente para las Malvinas y para la Antártida, que es la integración regional. La soberanía nacional no se puede discutir en el siglo XXI a partir de una noción decimonónica, nacionalista y aislacionista, sino a partir de la integración regional. Sin integración regional, sin grandes países de la región que nos apoyen en la reivindicación básica de que ninguna potencia extracontinental debe tener territorios en Sudamérica, va a ser muy difícil que podamos avanzar más allá de hacer mapas, colocar banderitas y quejarnos en los foros de la ONU, sin que nada de esto se manifieste efectivamente en una soberanía sobre un territorio.
La unidad del bloque regional, del Mercosur pero en particular del UNASUR, que en materia de defensa tiene un contenido muy fuerte respecto del rechazo de la presencia extracontinental, debería ser la clave primera de una política activa para las Malvinas y, en el futuro, para la Antártida. Digo esto porque nos permite aliarnos a muchos actores regionales –me refiero claramente a Brasil- que tienen un interés directo en que no haya una presencia británica y, sobre todo, una presencia militar cercana a las costas de Sudamérica.
Me parece que ésta debería ser la prioridad de la política con respecto a Malvinas y tendría que incluir estos dos ejes: políticas de Estado a nivel nacional en materia demográfica y de recursos naturales y energética en el corto y mediano plazo y, en el más largo plazo, una política de integración regional que incluya la discusión “bloque a bloque” de los temas que tienen que ver con los últimos vestigios de una presencia colonial en las tierras y mares del Sur, que todo el bloque regional rechaza.
Es responsabilidad de la Argentina y de su gobierno hacer que las declamaciones sobre la soberanía se transformen en políticas de integración regional activas.


sr. presidente alfonsín.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. KUNKEL, CARLOS MIGUEL.- Señor presidente: por supuesto que nuestro bloque, como ya se ha manifestado, adhiere al proyecto en consideración.
Me voy a permitir hacer una breve referencia al marco histórico que desde el surgimiento de la nacionalidad rioplatense, a partir del momento de la decadencia del imperio español, fue signando y marcando la toma de conciencia de una cultura propia frente a la agresión que venimos sufriendo por parte de la corona inglesa desde 1806. Y digo “corona inglesa” porque es un eufemismo hablar de Reino Unido o de Gran Bretaña. Los ingleses no sólo nos agreden a los pueblos de la periferia sino también a los galeses, irlandeses y escoceses. La corona inglesa tiene, desde mi modesto punto de vista, una larga tradición de apropiarse del fruto del esfuerzo y del trabajo de otras naciones y pueblos. Sus museos están llenos de obras de arte robadas a distintas culturas del mundo y hasta de cadáveres.
Nosotros, felizmente, tenemos una tradición cultural distinta y, si bien no es este el momento de profundizar sobre el tema, debemos tener en cuenta que la agresión inglesa a nuestro pueblo comenzó en 1806, continuó en 1807, se prolongó en los bloqueos de 1838, 1844 y 1845, y en más de una oportunidad en numerosas intervenciones sobre nuestras propias decisiones políticas internas.
La ocupación de las Malvinas fue debidamente reclamada y rechazada por el gobierno de la Confederación Argentina a partir de que se conoció, en 1834 o 1835, cuando llegaron las noticias a Buenos Aires.
La reivindicación de nuestros derechos ha sido constante a través de la historia, a veces con más y otras con menos énfasis. Coincido con los señores diputados que han manifestado que deberíamos considerar globalmente las cuestiones de interés nacional, porque no se puede ser amigo para hacer negocios en la Argentina y, al mismo tiempo, estar usurpando parte de nuestro territorio. Nuestro espíritu en esta instancia no es utilizar este tema para cuestiones de política interna. Creo que es preferible concentrarnos en aquellos aspectos que claramente nos unen a todos los argentinos, que podemos defender y reivindicar de cara a nuestra sociedad. Con esa intención me voy a permitir una reflexión, pero con toda sinceridad, sin ánimo de ser ofensivo, y mucho menos hacia ninguno de los colegas diputados.
Personalmente, pienso que la delegación de diputados que visitó el Parlamento inglés sufrió una emboscada. Fueron invitados y mientras estaban recorriendo el Parlamento inglés –algo válido, legítimo y no cuestionable- la corona inglesa estaba tomando decisiones que avanzaban sobre nuestra soberanía. Ante este hecho yo puedo tener dos actitudes. Una de ellas sería generar agitación con este tema, pero no es la intención. Lo que quiero pedir a todos es que en esta cuestión tengamos el cuidado, la reflexión, la meticulosidad y la debida relación con nuestra Cancillería para no ser víctimas de situaciones que yo calificaría de emboscadas.
Los colegas recibieron las invitaciones y tuvieron oportunidad de ver el funcionamiento del Parlamento inglés. Lo hemos visto como noticia y me parece que es una actividad perfectamente válida y legítima, pero no creo que les hayan informado de las decisiones que simultáneamente estaban tomando.
En aras de poner esto en el cauce de la mayor institucionalidad, pido a los colegas que, en el futuro, tratemos de evitar este tipo de situaciones en las que podamos participar de actividades en foros internacionales o en ciertos países, si no tenemos información suficiente, pues errónea e incorrectamente podríamos ser mostrados como partícipes de ciertos hechos, lo que seguramente los colegas, en el caso que mencioné, no querían.
Esta es la reflexión que quería hacer, eludiendo cualquier actitud de chicana o de pretender utilizar maliciosamente este episodio. No creo que haya sido un error, porque los colegas no podían saber lo que harían los ingleses. Solo advierto que debemos tener una mirada muy delicada ante posibles situaciones complicadas de política internacional. Formulo esta reflexión con el mayor respeto hacia los colegas que participaron de ese viaje.


sr. presidente alfonsín.- Tiene la palabra el señor diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


sr. CORTINA, ROY.- Señor presidente: lo felicito porque es la primera vez que ocupa la Presidencia en su condición de vicepresidente 1º del cuerpo.
Fueron muchos los avatares del funcionamiento del Congreso de la Nación y las distintas vicisitudes de estos últimos meses. Sin embargo, por esas paradojas que tiene la vida parlamentaria, en esta sesión donde seguramente discutiremos los DNU y las reservas, tema que nos divide y en el que existen muchísimos puntos de vista diametralmente opuestos, estamos tratando en primer término un tema que nos une a todos.
Pienso que frente a tanta confrontación -que los socialistas siempre esperamos que sea de ideas- es bueno que haya temas en los que coincidimos. De eso se trata la democracia: confrontación de ideas e intereses, pero también coincidencias alrededor de grandes causas nacionales, y la de las islas Malvinas es una causa nacional, una de las más importantes que tienen las argentinas y los argentinos.
Desde el bloque hemos respaldado y respaldamos el accionar conjunto y consensuado que han tenido prácticamente todas las bancadas en el dictamen de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, que relataba el señor presidente de dicha comisión, diputado Atanasof.
Estamos frente a un nuevo acto unilateral del Reino Unido de Gran Bretaña que profundiza la larga historia de usurpación de una parte de nuestro territorio nacional. Territorio nacional especial, porque nos recuerda a los argentinos y argentinas y a los hermanos de Latinoamérica, que sigue existiendo una lacra que viene desde lo profundo de la historia y que no ha desaparecido, que es el colonialismo y el imperialismo en el mundo.
Es un territorio especial para las argentinas y argentinos porque allí, en el frío y en la soledad, acompañados por todo el pueblo argentino y llevados al desastre por una dictadura genocida, dieron su vida cientos de jóvenes.
Por eso es que esta Honorable Cámara debe rechazar de manera contundente la pretensión de Gran Bretaña de avanzar en la exploración y explotación de hidrocarburos en nuestra plataforma continental.
Los socialistas queremos destacar la trascendencia que tuvo para la posición argentina el respaldo de los treinta y dos países de América Latina reunidos en la cumbre realizada en Cancún, México. Dicho respaldo regionalizó el reclamo y mostró la unidad de nuestro continente. De todos modos, los socialistas sentimos preocupación por el rol asumido por las Naciones Unidas.
Queremos hacernos eco de todas las manifestaciones del presidente de Brasil, Lula da Silva, en cuanto a cómo es posible que los británicos no cumplan con una resolución de la ONU cuando desde fines de la Segunda Guerra Mundial ocupan uno de los sillones permanentes del Consejo de Seguridad. ¿No se socava la autoridad de un organismo como la ONU cuando un país que integra su Consejo de Seguridad no acata sus decisiones?
Estas son las reflexiones que vale la pena discutir en materia de política internacional en este nuevo siglo.
Sabemos que la diplomacia británica, para quitar entidad a los reclamos de nuestro país sobre las islas Malvinas, muchas veces alega la identificación de nuestros reclamos con intereses electorales de turno. Por ello es necesario e importante que descontaminemos este debate de las vicisitudes y crispaciones del momento en la política de nuestro país y -aun respetando y reconociendo la existencia de diversos puntos de vista- hagamos un esfuerzo para no enturbiar este tema tan sensible para los argentinos.
En este mundo tan especial en el que vivimos necesitamos alimentar permanentemente y cuidar el recuerdo de estas causas nacionales, porque son justas. Es voluntad política de todos traducir esta causa en políticas de Estado que permitirán eludir, incluso, incongruencias y paradojas de la globalización, como por ejemplo que uno de los bancos que financian la extracción del petróleo en Malvinas sea uno de los encargados del canje de la deuda. Estas paradojas hay que recordárselas siempre a cualquier gobierno nacional, al actual y a los que vengan en el futuro.
A lo largo de nuestra historia los socialistas hemos considerado a las Malvinas como una gran causa nacional y colaborado para mantener, en la medida de nuestras posibilidades, este recuerdo y la persistencia en el tiempo del reclamo de nuestro país por estas queridas islas.
Tan así ha sido que fue Palacios quien trajo a este Congreso por primera vez la cuestión de Malvinas. Fue gracias a su libro, uno de los primeros de historiografía de Malvinas en nuestro país, que se prohibió imprimir en la Argentina mapas en los que no figuraran las islas como pertenecientes al territorio nacional.
Se puede decir que con Palacios, Malvinas –que hasta la década del 30 había sido una preocupación de la diplomacia Argentina comenzó a ser una preocupación y a instalarse en el corazón de todas las argentinas y de todos los argentinos.
Para finalizar, voy a citar a otro gran socialista, Guillermo Estévez Boero, que también fue un defensor inclaudicable del derecho soberano de la Argentina sobre las islas. Voy a leer seis renglones de lo que él nos decía en la Convención Constituyente de 1994: “Aquella batalla del 2 de abril de 1982 la ganaron los imperios. El tiempo dirá si el fallo definitivo mantendrá a esos imperios en la tierra que no les pertenece...” Y continúa: “...como lo merece la memoria de nuestros soldados muertos, como lo merecen los padres y los familiares de los caídos, como lo merecen los mutilados, los afectados psíquicamente; como lo merecen los argentinos que sumaron sin pedir nada a cambio en aquella causa de Malvinas, aun cuando debían afrontar tiempos difíciles, como lo merece América Latina, pongamos manos a la obra que las causas justas siempre triunfan.”


sr. presidente alfonsín.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. BASTEIRO, SERGIO ARIEL.- Señor presidente: el bloque Nuevo Encuentro Popular y Solidario quiere solicitar a la comisión que incorpore como antecedente el proyecto del diputado Martín Sabbatella expediente 0527-d-2010, que este bloque firmó en su totalidad, y se tenga en consideración para ser incorporado al dictamen de la comisión, al cual obviamente apoyamos. También nos sumamos a las expresiones vertidas por el señor miembro informante de la comisión y por algunos diputados que me antecedieron en el uso de la palabra.
Obviamente la situación de las Malvinas no es un hecho más en la soberanía de nuestro pueblo, de nuestra Argentina; no se trata de un diferendo limítrofe más. Aquí hay un muy viejo reclamo argentino de 167 años, desde la usurpación de nuestro territorio por parte del Reino Unido de Gran Bretaña, que hace ya mucho tiempo ha generado esta actitud permanente en nuestro país de defender ese pedazo de tierra que nos pertenece, junto con las islas Sandwich del Sur y Orcadas del Sur y todos los territorios de ultramar.

-- Ocupa la Presidencia el señor presidente de la Honorable Cámara, doctor Eduardo Alfredo Fellner.


sr. BASTEIRO, SERGIO ARIEL.- Este mismo Congreso, como dijeron algunos señores diputados, reconoce y expone ese territorio como parte integrante de la provincia de Tierra del Fuego, por lo cual es propio.
A partir de este reclamo histórico que tiene nuestro país en todos los organismos internacionales, en la OEA, en la ONU, con resoluciones prácticamente anuales, apoyadas casi en su totalidad, este derecho y este reclamo cada vez son más fuertes, más contundentes, logrando en los últimos tiempos la adhesión de muchos países angloparlantes de la propia América, Latinoamérica o Caribe, que también se han sumado.
En los últimos tiempos, en estos últimos meses, este reclamo que se viene haciendo ha tomado nuevamente envergadura y actualidad a partir de la decisión del Reino Unido de comenzar la explotación y exploración en la plataforma continental argentina al norte de la isla Gran Malvina, donde empresas británicas han comenzado a desarrollar este tipo de trabajos, lo cual obviamente ha generado el repudio de todos y cada uno de los bloques que han presentado proyectos.
A los fundamentos que se han expuesto a lo largo de este debate queremos sumar la especificación y aclaración de que también consideramos lógico y oportuno el decreto del Poder Ejecutivo 256/2010, del 16 de febrero, donde plantea que, en virtud de la situación descripta, violatoria de las resoluciones y compromisos de cooperación asumidos por ambas partes, la Presidencia de la Nación dicta y establece un decreto en virtud del cual todo buque que se proponga transitar por puertos ubicados entre el territorio continental argentino y las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur deberá solicitar una autorización previa.
Consideramos que es una medida mínima que, por lo menos, provocará dificultad a esta tarea de exploración y explotación que estas empresas petroleras han comenzado en nuestro mar. Consideramos y entendemos que se podría llegar a endurecer la propuesta implementando también en el tráfico aéreo sobre nuestro territorio cierta limitación y control a todo vuelo que vaya hacia las islas porque, obviamente, a través de este medio de transporte se puede llegar a sortear o esquivar esta imposición que el decreto presidencial impone a los buques que salgan de puertos argentinos.
Desde nuestro bloque queremos también plantear que el sentimiento que provoca en todos los argentinos la reivindicación de soberanía sobre nuestro territorio se vincula con que todavía está fresco el recuerdo de los 649 soldados muertos que provocó el conflicto del Atlántico Sur en el año 1982.
De antemano creíamos que este Parlamento iba a fijar una postura uniforme con respecto al repudio que se hace a la actividad del Reino de Gran Bretaña. Sorprende que algunos bloques hayan impuesto objeciones a una política que, más allá de claroscuros o matices sobre los cuales podemos discutir, tendría que ser política de Estado. Frente a un hecho como éste es imprescindible que en este Parlamento la unidad de criterio y de acciones de todos los legisladores sea absoluta.
No creemos oportuno mostrar diferencias al respecto cuando se habla específicamente del tema Malvinas. Estoy convencido de que no hay un Parlamento británico que adopte la actitud de generar críticas a determinadas acciones. Tampoco creo que, más allá de la hermandad que nos unifica con Chile, se reivindiquen criterios de política sobre territorios como el de la Antártida, que incluso pueden llegar a generar un diferendo en el futuro.
Para que todos y cada uno de nosotros sigamos con en esta práctica de agudizar y sumar esfuerzos, este Parlamento debería tomar una decisión uniforme y no debería haber voces críticas cuando hablemos del tema Malvinas por el recuerdo de esos 649 muertos y por el reclamo histórico que nuestro país hace sobre ese territorio, tomando en cuenta la decisión de los países de la UNASUR, cuando treinta y tres presidentes de Latinoamérica y del Caribe manifestaron su apoyo al reclamo argentino, cuando mediante diarios ingleses se conoció la decisión del gobierno británico de enviar esa plataforma petrolera a nuestro mar. Por los motivos expuestos, adherimos al proyecto de la comisión.
Parafraseando al Martín Fierro, entendemos que si entre hermanos nos peleamos, nos van a devorar los de afuera. Por todo lo dicho, creo que estamos a tiempo de evitar esa situación.


sr. presidente fellner.- La Presidencia entiende que la propuesta formulada por el señor diputado preopinante de anexar como antecedente el proyecto, por él mencionado lo decidirá la Cámara antes de votar el proyecto en consideración.
Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.


sra. STOLBIZER, MARGARITA ROSA.- Señor presidente: por supuesto que nuestro bloque adhiere al planteo formulado por el señor presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto. Además, se trata de un despacho que hemos suscripto.
Muy brevemente queremos hacer una consideración sobre cuál debería ser la política o la lectura de la situación, en función de encontrar también uniformidad en torno a los intereses a tener en cuenta.
La propia resolución a la que se refiere el despacho de la comisión habla claramente de la disposición transitoria primera de nuestra Constitución Nacional, que dice: “La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional.
“La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del Derecho Internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.”
Lo que queremos agregar a los planteos efectuados es que la política en torno de las Malvinas debe ser tal que nos posibilite salir del conflicto caminando hacia la cooperación. La cooperación debe estar vinculada, sobre todo, a ese último párrafo de la disposición transitoria.
Entendemos que es necesario sostener mecanismos de negociación permanentes –de negociación en el terreno diplomático-, pero que, por sobre todas las cosas, tengan en cuenta el interés no sólo de los países sino, fundamentalmente, de las personas.
Los derechos y los intereses de los habitantes del continente y de las islas son para nosotros lo que debe constituir el interés prioritario en esa cooperación o negociación.
La política exterior no puede consistir en un choque permanente. Ni en este ni en otros temas.
Esta Cámara debe hacerse cargo no solamente de la proclama que estamos efectuando en este momento, sino de muchas otras medidas con las que estamos en deuda, como es la ampliación del reconocimiento de la condición de ex combatientes para muchos de aquellos que no cuentan todavía con el beneficio de haber sido siquiera contemplados dentro de la legislación.
Es importante que nos miremos fundamentalmente desde la memoria de todos aquellos que hoy han formado parte de nuestra invocación en los discursos. Pero también debemos hacerlo trabajando en favor de una Argentina en plenitud para honrar la vida que dieron tantos, teniendo en cuenta y no olvidando que muchos de los que dieron sus vidas en el conflicto por las islas Malvinas eran hijos de la pobreza y que también hoy los hijos de esos que dieron su vida siguen siendo víctimas de la misma situación de pobreza.
Por eso, creemos que, ante todo y por sobre cualquier conflicto irracional en el que se juegue la disputa del poder de los Estados, hay que tener siempre en mira, y por sobre cualquier otro tipo de interés, a las personas. (Aplausos.)


sr. presidente fellner.- Tiene la palabra la señora diputada por Tierra del Fuego.


sra. CALCHAQUI, MARIEL.- Señor presidente: a 200 años de los procesos independentistas latinoamericanos observamos nuevamente las ambiciones imperiales en clave de neocolonialismo.
Le toca a la Argentina desafiar esta avanzada neocolonialista, como lo entiende desde mi punto de vista también la región, tal como lo manifestó hace poco el Grupo de Río. No se trata solamente de una amenaza a la Argentina sino que constituye una amenaza latente para la región.
Hay muchas cosas que se dijeron en este recinto con las cuales acuerdo, y creo que esto tiene que ver con lo que dijo el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto. También fue muy satisfactoria la exposición del vicepresidente de dicha comisión, el compañero Godoy.
Creo que hay un acuerdo consensuado de todos los integrantes de esa comisión que expresa la voluntad de este recinto en el sentido de que debemos tener una voz y una política únicas en materia de relaciones exteriores en lo que hace al conflicto con Gran Bretaña.
A pesar de eso observo que el tema sirve igualmente para dejar planteadas algunas suspicacias y mensajes cargados no sé con qué intenciones. Seguramente, no es nada bueno para los argentinos, porque la causa Malvinas es de todos. Reitero que es una causa de la región y también de otros países que sí ven la avanzada neocolonialista de Gran Bretaña, lamentablemente refrendada de alguna manera por el Tratado de Lisboa, que también discutíamos, porque en él los británicos consideran como propios territorios extracontinentales. En este sentido, respecto de las islas Malvinas se ha pedido un refuerzo armamentístico para sus bases.
Ante todo este acontecer se dejan entrever suspicacias en este mismo recinto hablando, por ejemplo, de falta de políticas activas por parte del gobierno nacional. También se hace referencia al término “complicidad”. La verdad es que éstas son palabras cargadas de valores y de juicios que después son difíciles de borrar y que no ayudan demasiado para avanzar en materia de relaciones exteriores si todavía sentimos que, a pesar de las acciones del gobierno nacional, sigue habiendo situaciones de complicidad o falta de estrategias completas.
Entonces, tengo que hacer memoria y repasar. Las islas Malvinas hoy son parte de la provincia de Tierra del Fuego gracias a que hubo una acción concreta de la Cancillería avalando un proyecto de legisladores de esta Cámara tendiente a integrarlas definitivamente al territorio nacional.
Recuerdo que en la década del ochenta, con otras autoridades, con otros embajadores, con otros responsables de la política exterior, con otro gobierno, habiendo proyectos oficiales, habiendo proyectos de la Cámara de Senadores, las islas Malvinas tenían que dejar de ser parte de Tierra del Fuego, o por lo menos no ser incorporadas a esos últimos territorios a provincializarse porque, en primer lugar, teníamos que recuperarlas o ejercer poder jurisdiccional sobre ellas.
Hubo bibliotecas de un lado y del otro. En la década del ochenta las islas Malvinas no pudieron ser provincializadas ni incorporadas al territorio ahora provincial. Eso ocasionó el veto en los años noventa: el tema de la jurisdicción tendiente a determinar a quién podían pertenecer las islas Malvinas llevó al veto.
Asimismo, en íntima relación con la política exterior de la época, las islas Malvinas no pertenecían al territorio de Tierra del Fuego. Hoy, sí. Esta es una política activa. La decisión del gobierno nacional fue de apoyar y avalar que las islas Malvinas se incorporaran a la provincia de Tierra del Fuego, última ley sobre el tema aprobada por esta Cámara.
Otra acción de política activa es que hace poco la señora presidenta de la Nación firmó un decreto para impedir que aquellos buques que asistieran a la plataforma petrolera Ocean Guardian pudieran salir de nuestras costas.
Otra política activa es que nuestro presupuesto prevé –si no me equivoco; y si es así, pido disculpas una partida de casi cien millones de pesos de inversión para el polo logístico estratégico de la provincia de Tierra del Fuego, que es la puerta de entrada a la Antártida y que nos sirve mucho para la defensa nacional, porque allí se va a construir un puerto de asistencia a buques ya que es un lugar estratégico para la defensa nacional y así se pondrá a resguardo de nuestros intereses sobre el territorio. ¿Eso no es política activa, no es decisión?
Por otro lado, dentro de poco la Dirección Nacional del Antártico se va a mudar a nuestra provincia para trabajar en las cuestiones científicas y en todo lo que hace a la región. ¿Esto no es política activa?
Creo que hay muchísimas acciones que este gobierno nacional ha llevado adelante en relación con la provincia de Tierra del Fuego con este concepto de política geoestratégica y que tiene que ver con la defensa de los intereses de Malvinas y de su soberanía.
¿No es política activa haber elaborado, en base a las presentaciones que hace muy poco realizó la señora presidenta de la Nación ante el Grupo Río, la proclama de toda la región en defensa de los intereses de nuestros derechos soberanos sobre Malvinas?
Entonces, ¿dónde está la complicidad? ¿De qué complicidad le hablamos a los argentinos? Parece que es más fácil que nos pongamos de acuerdo con otros que con nosotros mismos en materia de relaciones exteriores y de defensa de nuestra soberanía.
Seguramente, me estoy olvidando de un montón de acciones que se llevaron a cabo sobre este tema. Otra muy importante fue la que voy a comentar. Más allá de que nos decían que no íbamos a llegar a término con el reclamo de las 250 o 300 millas marítimas de jurisdicción que reclamábamos, se hizo la presentación ante la Convemar, pese a que decían que no teníamos los recursos, que no teníamos el “Irízar”, que no teníamos buques y demás. A pesar de todo eso, se hizo la presentación y llegamos a tiempo. Y eso lo hizo este gobierno.
Pregunto: ¿alguna vez podremos refrendar lo que hoy se ha presentado como un manifiesto de todos los presentes, por la pluralidad de voces que integran esta Cámara, sin ningún tipo de suspicacias? ¿En algún momento podremos lograr que los argentinos y nuestra sociedad sientan que nosotros estamos de acuerdo y decididos a defender los intereses de la patria? (Aplausos.)


sr. presidente fellner.- Tiene la palabra la señora diputada por el Chaco.


sra. MENDOZA, SANDRA MARCELA.- Señor presidente: he estado escuchando todos los discursos. Creo que los que somos de la generación del 80 no nos vamos a olvidar la barbaridad que ha cometido un alcohólico y la junta militar que lo acompañaba. Si bien acepto todas las ideas, en este aspecto soy antidictadura.
Todos sabemos lo que ocurrió en el tema Malvinas: además del genocidio de los años de la dictadura, la locura de un hombre nos condujo a un conflicto, que permitió –lamentablemente, a través de muchos muertos que todos los argentinos quisiéramos y defendiéramos la vuelta de la democracia.
He escuchado aquí algunas cosas de las que disiento. Esta diputada del Chaco lucha por la democracia, pero me parece terrorífico más allá de que es bueno que tengamos memoria seguir recordando políticas de 1800 o discutir si la llevó a cabo un partido u otro. Lo cierto es que en este momento está gobernando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien fue votada democráticamente.
Todos sabemos –no nos hagamos los tontos y nadie va a inventar nada que lo que prima en política exterior, en las relaciones modernas, son las negociaciones y los acuerdos. Todos los que estamos acá, aunque representemos diferentes corrientes políticas, luchamos porque las Malvinas son argentinas. Reclamamos y seguiremos reclamando, pero sin olvidar nunca que no hay una política que sea de un gobierno o de otro gobierno; la política exterior se basa en las negociaciones y en plantear quejas ante organismos internacionales.
Los justicialistas, el Movimiento Nacional Justicialista, jamás claudicó en la estrategia política, no sólo desde el punto de vista del deber nacional sino del nacionalismo, de proteger a nuestra República Argentina. El justicialismo fue el que más luchó contra la dictadura y el que más muertos lleva en sus espaldas.
No inventemos cosas que hay que rever o que hay que hacer. Cuando lleguemos al 2011 el pueblo argentino definirá democráticamente qué presidente o presidenta quiere, mientras tanto, tenemos que colaborar y adherirnos en un apoyo contundente de todos los argentinos en contra de la explotación que desde hace muchos años viene haciendo Inglaterra.
Por otro lado, quiero responder a una mención que se hizo aquí. Los justicialistas, el Movimiento Nacional Justicialista, viene pregonando y luchando por la equidad y la igualdad que algún día se darán de las pensiones para aquellos combatientes que estuvieron en el continente. Al respecto, existen muchos proyectos. Me parece importante que estemos todos de acuerdo, y para eso hay que ser razonables. El otorgamiento de pensiones a los ex combatientes es una lucha de esta diputada desde hace muchos años, pero hay que ver de dónde se obtiene el financiamiento para que sean otorgadas en un pie de igualdad.
Quiero explicarles, desde el punto de vista humano, que tanto el que estuvo en las islas como el que estuvo en el continente, ambos sufrieron lo mismo: el terror a la muerte, sin mencionar a una dictadura a la que no voy a avalar nunca.
Por eso, es importante señalar que esto no da para debatir –en el buen sentido del concepto- ciertas cosas...


sr. presidente fellner.- La Presidencia le ruega que vaya finalizando su exposición, señora diputada.


sra. MENDOZA, SANDRA MARCELA.- Ya concluyo señor presidente.
Debemos apoyar desde el Parlamento y seguir insistiendo –por la memoria de nuestros muertos- en que las Malvinas son argentinas. (Aplausos.)


sr. presidente fellner.- Tiene la palabra el señor diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


sr. SOLANAS, FERNANDO EZEQUIEL.- Señor presidente: en nombre del interbloque de Proyecto Sur brindo un apoyo decidido y caluroso a esta propuesta.
No quiero entrar en la cuestión, pero el tema Malvinas está íntimamente ligado con la recuperación del Atlántico Sur y con nuestras políticas de relaciones exteriores y de defensa, desde aquellos ignominiosos acuerdos de Madrid de 1989 y de Río de Janeiro de 1990.
Además, está la historia política de los últimos veinte años en relación con esta causa, que es sagrada y motivo de unidad para todos los argentinos y diputados que integran la Cámara.
Por lo tanto, es un tema enorme, pero creo que nos estamos yendo de la cuestión. Permanentemente escucho exposiciones como si estuviera en discusión la política nacional con respecto a Malvinas, como la política de recursos naturales, el petróleo, etcétera.
Tenemos muchísimas cosas para decir sobre todo esto. Estamos tan atrasados que los acuerdos de Lisboa de la Comunidad Económica Europea del 1º de diciembre de 2008 incluyeron a las islas Malvinas como territorio de la Unión Europea. Entonces, estamos muy atrasados y no podemos banalizar el debate o pasarlo de largo.
En consecuencia, propongo que aprobemos de una vez por todas esta declaración. Nosotros, como Proyecto Sur, hemos pedido preferencia para el expediente 0551-d-2010, que incluye un proyecto de ley sobre sanciones a sociedades o empresas que operan en la Argentina y tienen relación con la explotación petrolera en las islas Malvinas.
De lo que tengo miedo es de que si nos seguimos ocupando de esto –son las siete menos veinticinco de la tarde-, se nos escamoteará el tema central de la sesión de hoy, que es la consideración de los DNU, que están ligados fundamentalmente a la siniestra historia de la acumulación de deuda o el desarrollo con endeudamiento, más el arrastre de la mayor estafa que se ha cometido en la historia nacional. Tenemos que abrir estos temas, y no quiero que por rendir estos homenajes perdamos la ocasión de coronar esta primera sesión ordinaria.
Se trata de asuntos que no quiero subestimar, pero que no están en el orden del día; me refiero a la discusión de la política argentina con respecto a las Malvinas. En síntesis, damos todo nuestro apoyo a esta declaración y solicitamos que no nos explayemos en los homenajes, porque entonces estoy seguro de que hoy no trataremos el tema de los DNU.


sr. presidente fellner.- Tiene la palabra el señor diputado por Chubut.


sr. PAIS, JUAN MARIO.- Señor presidente: en primer lugar, me hago eco de la preocupación del señor diputado preopinante. Como ha quedado acreditado expresamente en los dichos y en las votaciones que hemos efectuado al inicio de esta sesión, no me cabe duda de que existe la voluntad política de tratar el tema de los DNU.
Sin embargo, no es menos importante referirnos al tema que nos ocupa, el de las islas Malvinas, porque tenemos que asumir que la decisión británica, que ha sido repudiada en forma inédita por 32 países en virtud de una decidida intervención de la presidenta de la Nación y de la Cancillería, no es un asunto menor, sino algo que nos debe preocupar a todos, porque en definitiva se están vulnerando la decisión de las Naciones Unidas y nuestra soberanía.
Desde el advenimiento de la democracia, y nosotros creemos que fundamentalmente desde 2003 en adelante, la Argentina ha tenido una política exterior activa importante. Bien decía la señora diputada Calchaquí que el año pasado, en oportunidad de considerarse el último proyecto de ley sancionado en este recinto, definíamos los límites de la provincia más nueva de la República Argentina, y lo hacíamos incluyendo nuestro irredento territorio de las islas Malvinas.
Cuando hablamos de las políticas de Estado nos referimos a aquellas que son las más importantes y trascendentes de un gobierno. En ese sentido, debemos reivindicar a gobiernos anteriores, es decir, ya sea la presidencia de Menem, la de de la Rúa, las tres que tuvimos en una semana, la de Duhalde o la de Kirchner.
El año pasado, pese a los agoreros que pronosticaban el desastre y que estaban más interesados en que la Argentina no actuase conforme a su conveniencia, se logró presentar ante la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar la conclusión de los trabajos de la COPLA, la Comisión de la Plataforma Continental, que nos permiten reivindicar nuestra soberanía sobre estos territorios que hoy son materia de exploración y de un avance violatorio de la Convención de las Naciones Unidas por parte de Gran Bretaña.
Entonces, no es una cuestión menor que la actitud de esta potencia que ocupa parte de nuestro territorio vulnera el derecho internacional, la voluntad explícita de los países de Latinoamérica y el derecho positivo nacional.
Aun así, la Argentina, por sus vías diplomáticas en Naciones Unidas y por sus vías efectivas en cumplimiento de la Convención de los Derechos del Mar, y fundamentalmente por su derecho interno, debe seguir avanzando en la defensa de su soberanía y de sus recursos naturales.
Esta decisión del Reino Unido viola la ley 23.968, porque la Argentina ejerce la soberanía sobre los espacios de la plataforma continental que hemos reivindicado y que nos corresponde por la Convención de los Derechos del Mar, que también suscribió el Reino Unido. También viola la propia ley de hidrocarburos, que alguna vez podremos modificar, seguramente para mejorarla.
Esa ley de hidrocarburos expresamente nos da la propiedad de los recursos naturales que se encuentran en la plataforma continental. Hasta las 12 millas marinas esa propiedad será de la provincia de Tierra del Fuego, y a partir de dicha distancia, de la República Argentina. Esta es la situación de los espacios marinos en los cuales se encuentra explotando y explorando Gran Bretaña.
En función de ello, creemos que lo actuado por la Cancillería y el Poder Ejecutivo, y lo que está llevando a cabo el Congreso Nacional en esta instancia no es un tema menor; es acompañamiento permanente a la vocación de negociación pacífica para recuperar nuestros territorios, en contra de aquellos que privilegian sus intereses económicos y fundamentalmente de algunos que creen que defender las Malvinas significa distraernos. Defender nuestra soberanía es defender nuestro patrimonio nacional. (Aplausos.)

sr. presidente fellner.- Tiene la palabra la señora diputada por Tierra del Fuego.


sra. FADUL, LILIANA.- Señor presidente: como representante del pueblo de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur quiero expresar que el tema Malvinas tiene para mí –como seguramente para todos los señores diputados- un significado muy especial.
Más allá del sentimiento nacional tan profundo que todos los argentinos llevamos incorporado, me surgen recuerdos de momentos vividos en relación con la historia de Malvinas.
Recuerdo cuando hace ya muchos años –yo era chica- llegaba al puerto de Ushuaia el “Bahía Buen Suceso” con los ocupantes del DC-4 de Aerolíneas Argentinas desviado a las islas con el afán de sentar soberanía en el llamado Operativo Cóndor.
También afloran a mi memoria, y seguramente a la de otros tantos fueguinos y argentinos, los difíciles momentos de 1982, cuando en nuestra provincia se adoptó un sinfín de medidas preventivas, como el oscurecimiento, los aprestos militares, etcétera.
Asimismo, jamás olvidaré aquella jornada en la que aguardábamos angustiados el arribo de algunos amigos sobrevivientes del crucero “General Belgrano”.
Pero volviendo a estos tiempos, señor presidente, lo cierto es que desde mediados de 2009 los británicos han concretado acciones que sin duda agravian los intereses soberanos argentinos sobre nuestras islas Malvinas.
Hay una secuencia de hechos insoslayables. Sólo mencionaré tres: el emplazamiento en Malvinas de aviones de altísima tecnología, como los Typhoons; la protesta británica a la República Argentina por la sanción de la ley de límites que esta Cámara aprobó a fines del año pasado, y la llegada de la plataforma Ocean Guardian para iniciar la exploración de nuestros recursos naturales en Malvinas.
Por estos motivos, desde el bloque del Partido Federal Fueguino se presentaron algunas iniciativas, entre ellas un proyecto de ley concebido para sugerir soluciones en relación con el desarrollo estratégico de esta temática, que descuento será debida y ampliamente debatido por esta Cámara.
Asimismo, quiero mencionar lo ocurrido durante la cumbre del Grupo Río, a la que fuimos invitados todos los diputados de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Deseo destacarlo. No soy una diputada del oficialismo y allí estuvimos todos, porque Malvinas no es una causa de un partido político ni propiedad de nadie sino una causa nacional. Así fue entendido, y debo decir que escuché con gran beneplácito lo que dijeron en esa cumbre algunos presidentes de los países latinoamericanos y caribeños, en realidad todos, pero sólo mencionaré a dos de ellos.
Ya un señor diputado mencionó la encendida defensa de Lula cuando explicó claramente por qué entendía que las Malvinas eran argentinas y por qué respaldaba nuestra soberanía
También quiero destacar lo dicho allí por la entonces señora presidenta Bachelet cuando claramente y con su modo pausado de decir las cosas explicó que desde que es presidenta –así lo entendí yo planteaba cada año en el Comité de Descolonización el reclamo de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas.
Las dos declaraciones del Grupo Río fueron contundentes: el cumplimiento de la resolución 31/49 de Naciones Unidas y el reconocimiento no ya de la controversia entre Gran Bretaña y la República Argentina en materia de soberanía sino el respaldo de los legítimos derechos de nuestra República en esa disputa.
Días pasados leí en un diario nacional una entrevista de Hugo Alconada Mon a Guillermo Makin, quien en manifestaciones que comparto exponía: “La Argentina debe lograr que Chile, Uruguay y Brasil no les aporten suministros (...) a quienes arriben para las exploraciones petrolíferas.”
En congruencia con ese pensamiento es que en el día de la fecha he presentado un proyecto de resolución, que seguramente será debatido en las comisiones respectivas, por el que se solicita al Poder Ejecutivo que inste a los gobiernos del Mercado Común del Sur a que, en solidaridad con los derechos soberanos que nos asisten, se abstengan de brindar apoyo logístico y asistencia técnico operativa a los buques y aeronaves que tengan por objeto dar apoyo logístico a las empresas que realicen o pretendan realizar en el futuro acciones invocando ilegítimos derechos o permisos otorgados por una Nación que no sea la República Argentina.
En el entendimiento de que con acciones positivas en un marco de paz elegiremos, sin duda, el camino adecuado para recuperar definitivamente nuestras islas Malvinas, al igual que algunos colegas diputados no puedo dejar de rechazar de modo contundente y enérgico el accionar unilateral e ilegítimo de Gran Bretaña sobre las islas Malvinas y el Atlántico austral.


sr. presidente fellner.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. WEST, MARIANO FEDERICO.- Señor presidente: brevemente quiero expresar el profundo sentimiento que despierta en nuestro pueblo la causa de Malvinas. Se trata de una causa regional en el marco del apoyo que consiguió nuestra presidenta en la Cumbre de América Latina y el Caribe.
Luego de semejante testimonio de todos los países de América Latina y el Caribe tuve la oportunidad de participar en representación de la República Argentina, junto con otros compañeros parlamentarios del Mercosur, en la sesión del 8 de marzo. Quiero comunicar al señor presidente y por su intermedio al cuerpo, que ese día se aprobó la declaración 2 del año 2010, cuya inclusión solicito con carácter de antecedente del tema que estamos considerando en el día de hoy.
Daré lectura de los cuatro puntos de la declaración del Parlamento del Mercosur, que son muy cortos.

-- Ocupa la Presidencia la señora vicepresidenta 2ª de la Honorable Cámara, doña Patricia Susana Fadel.


sr. WEST, MARIANO FEDERICO.- Dicho Parlamento declara: “1. Su enérgico rechazo a la decisión unilateral del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte de pretender autorizar la exploración y explotación hidrocarburífera en áreas de la plataforma continental circundante a las Islas Malvinas.
“2. Su decisión de instar al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a cesar de inmediato ésta o cualquier otra acción unilateral similar.
“3. Su intención de hacer llegar esta declaración a todos los foros y organismos internacionales que correspondan a los efectos de promover por parte de los mismos el repudio a estas acciones unilaterales e ilegítimas.
“4. La necesidad de que todos los países hermanos de la región acompañen a la República Argentina, adoptando medidas tendientes a no cooperar con las tareas de exploración y explotación anunciadas por las empresas británicas.”
Pido que esto, señora presidenta –la felicito por estar ahí sentada... (Aplausos.) ...se agregue al temario y a los antecedentes de lo que estamos tratando. (Aplausos.)


sra. presidenta fadel.- Así se hará, señor diputado.
Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. PEREZ, ADRIAN.- Señora presidenta: seré muy breve porque creo que en este tema todos los bloques tenemos plena coincidencia respecto de tres cuestiones. En primer lugar, existe coincidencia respecto del legítimo reclamo de soberanía de la República Argentina sobre las islas Malvinas.
En segundo término, hay coincidencia en la consideración de la ocupación británica como una ocupación claramente ilegítima. Y en tercer lugar todos coincidimos en que ha habido un pronunciamiento de las Naciones Unidas muy claro respecto de esta cuestión, porque varias resoluciones de ese organismo señalan que existe un conflicto y que ante la existencia de algún conflicto está vedada cualquier acción unilateral por parte de los países, y por lo tanto, la acción unilateral de Gran Bretaña de avanzar en la exploración y explotación de hidrocarburos en la zona de conflicto, sobre la cual seguimos reclamando soberanía, es una acción abiertamente violatoria de la resolución de las Naciones Unidas.
En el mismo sentido, quiero señalar nuestra coincidencia respecto de las dos acciones llevadas a cabo por la Cancillería: la primera es la protesta inmediata ante el avance de Gran Bretaña en materia de exploración de hidrocarburos y la segunda es la acción llevada adelante con los otros países.
Por cierto, hubo una rápida reacción de los países de la región, que se pronunciaron a favor de la pronta reanudación de las negociaciones a efectos de recuperar la soberanía de la Argentina sobre su archipiélago. Ambas acciones fueron absolutamente correctas.
Dicho esto, y también que hay plena coincidencia, quiero por lo menos no contestar pero sí hacer alguna referencia respecto de lo planteado por algún diputado del Frente para la Victoria, más allá de que haya sido un planteo respetuoso. Efectivamente, hubo legisladores de la Argentina que realizamos un viaje a Gran Bretaña, pero fue previamente a la protesta, porque tuvo lugar unos días antes. Se trató de una delegación de legisladores de distintos partidos políticos. Fueron diputados de varios bloques, incluido el Frente para la Victoria; había una legisladora provincial del Frente para la Victoria.
El motivo del viaje tenía relación con temas tales como el funcionamiento parlamentario, el sistema de auditoría y el seguro de desempleo, pero más allá de eso, y no siendo el tema de la cuestión la situación de las islas Malvinas, obviamente en aquellas reuniones surgió este tema y toda la delegación presentó un planteo unánime, que es el planteo histórico de reclamo que venimos haciendo sobre la soberanía de las islas Malvinas.

-- Ocupa la Presidencia el señor presidente de la Honorable Cámara, doctor Eduardo Alfredo Fellner.


sr. PEREZ, ADRIAN.- A efectos de informar acerca de dicho viaje, quiero decir que la primera reunión que tuvimos en Gran Bretaña fue con los representantes de la embajada argentina en ese país. Aclaro esto porque efectivamente
desde hace tiempo no hay embajador designado en ese país, pero sí nos reunimos con la gente de Cancillería, que estaba informada del viaje, y nos hicieron conocer la posición del Reino Unido, la cual replicamos en las pocas reuniones en las cuales se trató el tema Malvinas.
Esto lo quería aclarar porque es bueno no buscar diferencias en un tema donde no hay diferencias. Más allá de insistir que ha sido planteado con respeto quería hacer la aclaración. Lo importante acá es que hay unanimidad de criterios, y ésta está planteada por el rechazo y por el planteo que lleva adelante la Comisión de Relaciones Exteriores, que está apoyado por todos los bloques.
También me ha tocado participar de la reunión de Parlasur, donde efectivamente todos los países integrantes de este organismo han ratificado la posición que recientemente ha planteado y señalado el señor diputado West.


sr. presidente fellner.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. SOLA, FELIPE CARLOS.- Señor presidente: en homenaje a la brevedad y a que comparto cuál es el centro de la cuestión de esta sesión no voy a extenderme en el uso de la palabra. Solamente quiero decir que este tema no nos debe desunir. Hoy, no se discute aquí la política exterior argentina, y por el contrario esto nos debe unir más que nunca.


sr. presidente fellner.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. KUNKEL, CARLOS MIGUEL.- Señor presidente: sin ánimo de contradecir al presidente del bloque de la Coalición Cívica quiero decir que ningún diputado nacional del peronismo concurrió, pero esto no invalida ni desmerece que hayan concurrido los legisladores de ese bloque. Quiero solamente decir que de los diputados nacionales del peronismo no concurrió nadie.


sr. presidente fellner.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.


sr. PEREZ, ADRIAN.- Me refería a un diputado provincial del Frente para la Victoria.


sr. presidente fellner.- Tiene la palabra la señora diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


sra. BERTOL, PAULA MARIA.- Señor presidente: solicito autorización para insertar en el Diario de Sesiones el discurso que pensaba pronunciar sobre este tema.


sr. presidente fellner.- Si hay asentimiento de la Cámara se va a proceder a insertar los discursos y también a incorporar el expediente 0527-d-2010, conforme lo solicitado por el señor diputado Basteiro. También se hará la inserción del documento del Mercosur solicitada por el señor diputado West.

-- Asentimiento.


sr. presidente fellner.- Se procederá en consecuencia.
Se va a votar.

-- Resulta afirmativa.


sr. presidente fellner.- Queda sancionado el proyecto de declaración.
Se deja constancia de que el proyecto ha sido aprobado por unanimidad.
Se harán las comunicaciones correspondientes. (Aplausos.)