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lunes, 4 de abril de 2011

HOMENAJE: DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Período 129º - Reunión 1º - Sesión Ordinaria - 16 de marzo de 2011


- 11 -

homenajes
I

Al Día Internacional de la Mujer


Sr. Presidente (Fellner).- Para un homenaje tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.



Sra. Satragno.- Gracias señor presidente.

Este homenaje a la mujer que voy a hacer a pedido, entre otros, de Alejandra Monzón Luna, maestra de la Escuela Nº 8, Juan Vucetich, de Quilmes, que me pidió que no me olvidara de María Remedios del Valle.

Yo he tropezado con la historia de María Remedios del Valle muchas veces a lo largo de mi vida. Está presente en un maravilloso cuento de Ernesto Sábato, pero como no estaba segura acerca de la información que yo tenía, que era tan apabullante, que no podía creer que hubiera vivido lo que le tocó vivir a causa de la miseria y de la incomprensión de su país, entonces le pedí al doctor Claudio Morales Gorleri, que es mi amigo y que ha sido mi colaborador, que me buscara los datos fehacientes acerca de María Remedios del Valle.

María Remedios del Valle era una vieja andrajosa, desdentada, tirada en el suelo en la Plaza Mayor, hoy Plaza de Mayo, cuando pasó el general Viamonte con un grupo de amigos. Él se paró, la miró, ella le extendió la mano pidiéndole la limosna y él dijo: “¿Cómo te llamás?” “María Remedios del Valle.” Entonces se volvió hacia sus amigos y dijo: “es la capitana, es la madre de la Patria.”

¿De dónde sacaba esta historia el general Viamonte? De una mujer que hizo su primera batalla en las Invasiones Inglesas de 1806, acompañada de su marido y de sus dos hijos, uno de ellos adoptivo, y que después se unió al ejército en 1810 y terminó en Ayohuma. Una mujer de un coraje, de una entereza, de una sensibilidad que creo que en la historia argentina debe ser la única.

Cuentan que en ocasión de la batalla de Tucumán, Belgrano le dijo que no interviniese y ella se coló por la retaguardia y se fue a primera fila a pelear por su Patria, asistir a los heridos y a los que caían con la metralla.

Tenía el cuerpo lacerado de tantos balazos que había recibido. Perdió a su marido, también a sus hijos, siguió la campaña a Salta –que fue una carnicería con setecientos muertos y heridos‑ y después terminó colgada de las manos en Ayohuma, azotada durante una semana en público para que el castigo se viera y se comprobara.

El cuerpo atravesado a lonjazos, lleno de cicatrices y de huellas de balas era el de esa anciana desdentada que pedía limosna.

Eso el general Viamonte no la olvidó y cuando fue elegido diputado, presentó en la Legislatura una solicitud de pensión por sus servicios en la Guerra de la Independencia. Tuvo entrada el 25 de septiembre de 1827 y en la sesión del 11 de octubre se lanzó el siguiente despacho: “La Comisión de Peticiones ha examinado la solicitud de doña María Remedios del Valle, conocida como capitana del ejército, en que refiriendo los importantes servicios que ha rendido a la Patria y acompañando el expediente que lo justifica, pide alguna remuneración por ellos pues no tiene absolutamente de qué subsistir.

“La comisión se ha penetrado de la Justicia de este reclamo y en mérito a ello ha tenido a bien aconsejar a la sala del adjunto el proyecto de decreto. Octubre 1° de 1827.”

Entre otros la defendieron –yo digo la mitad de las calles de Buenos Aires‑ los generales Díaz Vélez, Pueyrredón, Rodríguez y muchos otros coroneles.

¿Pero qué decía el decreto de respuesta? “Por ahora y desde esta fecha la suplicante gozará del sueldo de Capitán de Infantería, y devuélvase el expediente para que ocurriendo el Poder Ejecutivo tenga esta resolución su debido cumplimiento.”

¿Pasó? No. El proyecto estuvo estancado hasta el año siguiente en que nuevamente el general Viamonte lo puso a consideración de la Legislatura.

Voy a recordar algunas palabras de las que pronunció en esa instancia: “Yo no hubiera tomado la palabra porque me cuesta mucho hablar, si no hubiera visto que se echan de menos documentos y datos. Yo conocí a esta mujer en la campaña del Alto Perú y la conozco aquí, ella pide limosna. Esta mujer es realmente una emérita. Ella ha seguido al ejército de la Patria desde el año 1810. No hay acción en que no se haya encontrado en el Perú. Era conocida desde el primer general hasta el último oficial en todo el ejército. Ella es digna de ser atendida porque presenta su cuerpo lleno de heridas de balas, y lleva además cicatrices de azotes recibidos de los españoles enemigos, y no se la debe dejar pedir limosna como lo hace.”

También habló Tomás de Anchorena, quien fue secretario del general Belgrano. Estuvo presente durante toda la campaña en la que participó María Remedios y la describió así: “Yo me hallaba de secretario del general Belgrano cuando esta mujer estaba en el ejército, y no había acción en que ella no tomara parte…, era la admiración del general, de los oficiales y de todos los integrantes del ejército. Un hecho lo manifiesta…” Aquí cuenta la anécdota de cuando se metió en la batalla de Tucumán aunque lo tenía prohibido. “Una mujer tan singular como ésta entre nosotros debe ser el objeto de la admiración de cada ciudadano, y adonde quiera que vaya debería ser recibida en brazos y auxiliada con preferencia a un general; porque véase cuánto se realza el mérito de esta mujer en su misma clase con respecto a otra superior, porque precisamente esta misma calidad es la que más la recomienda.”

La Sala estaba entusiasmadísima y le concedió la pensión de capitán de infantería; decidió dictar otra ley por la cual se le debía erigir un monumento, publicar en los periódicos su historia detallada y una biografía para los colegios.

Lo mismo que está pasando en este recinto mientras yo hablo de una de las fundadoras de la República Argentina, país al que pertenecemos...



- Conversaciones en el recinto.



Sra. Satragno.- ...que todo el mundo está tan entretenido hablando vaya a saber de qué -de política, seguramente-, ocurrió con los decretos.

María Remedios del Valle murió en la más profunda miseria, mostrando todavía sus cicatrices de los azotes recibidos en Ayohuma y las huellas de bala.

Anoche mi nieta me dijo: “¿Vos vas a hablar mañana en la Cámara, Labo?” “Sí”, le contesté. “¿Por qué no me contás de qué vas a hablar?” Entonces le conté lo que acabo de contarles a ustedes. Por supuesto, ella escuchó con atención porque respeta a Labo, que vengo a ser yo, y porque le interesa lo que pasó en su país. Cuando terminé me dijo: “¿Qué pasó? ¿Por qué, Labo?” “Porque era negra, porque era mujer, porque era pobre y porque hemos sido unos miserables”. (Aplausos.)



Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.



Sra. Segarra.- Señor presidente: hoy conmemoramos el Día Internacional de la Mujer. Como parte de una generación de mujeres que creyó que la política era la herramienta para transformar la realidad y se comprometió con esa idea, quiero decir que la lucha por los derechos de las mujeres ha permitido conseguir importantes transformaciones sociales.

En esta lucha hemos podido develar y desanudar significantes sociales que dan crédito a argumentos que naturalizan la discriminación y la desigualdad; pero fundamentalmente, la lucha de las mujeres en diferentes etapas históricas por la justicia social, la igualdad, la libertad, los derechos cívicos, políticos y económicos, fue encauzada en la solidaridad y en la convicción que para cada una tiene un valor en sí mismo y permite participar plenamente de una sociedad de una comunidad, de la política.

Esta convicción es la misma que nos ha llevado a construir una Argentina distinta, una Argentina más inclusiva, que no sólo garantiza derechos con un Estado presente sino que los amplía y restituye.

Estamos en una etapa diferente porque tenemos a una compañera como presidenta de nuestro país. Si bien esta nueva etapa nos posiciona en un lugar distinto, y a pesar de los avances y del protagonismo que hemos logrado, también nos espera seguir luchando para garantizar transformaciones culturales que condenen socialmente la violencia y la discriminación contra las mujeres. En el año 2010 han sido asesinadas por sus maridos o exparejas 260 mujeres, y en el transcurso de este año, seis. Estos hechos monstruosos, estos femicidios, deben ser condenados por el conjunto de la sociedad civil y política. Es necesario tipificar este delito.

Nos espera también un debate sobre la igualdad de oportunidades de desarrollo, sobre las condiciones de trabajo de las mujeres, la concentración femenina en los empleos más precarios, etcétera.

Estamos en una etapa distinta, pero debemos continuar con el mismo compromiso y las mismas convicciones para seguir transformando y ampliando nuestro espacio de participación y decisión. (Aplausos.)



Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada por Corrientes.



Sra. Chieno.- Señor presidente, señores diputados y diputadas: el 8 de marzo tiene un sentido muy especial para todas las mujeres de la Argentina. Es una síntesis de la fortaleza y del coraje puestos de manifiesto en defensa de los derechos laborales y sociales.

Esa lucha fue protagonizada y lo sigue siendo actualmente por hombres y mujeres, como ha ocurrido a lo largo de toda la historia de la humanidad. En todas las crónicas que miremos, sean de Oriente u Occidente, del Norte o del Sur, de las diferentes civilizaciones y culturas, vemos que paso a paso se ha ido avanzando en la instalación de los derechos, la libertad, la dignidad, la participación ciudadana y comercial, la salud, etcétera.

Suele decirse que nadie reniega de los privilegios de que goza, y sólo reclaman aquellos que carecen. Entre las llamadas minorías sociales están las mujeres, las que vienen demostrando que a la queja debe unírsele la acción.

En nuestro país esa acción necesaria e indispensable vino de la mano de personas con una gran sensibilidad social. Así es que en diferentes períodos políticos y de gobierno, pero en la mayoría de las veces dentro de períodos democráticos, se han ido sancionando normas que fueron modificando el futuro y la calidad de vida de las mujeres argentinas.

Voy a enumerar algunas de esas leyes y decretos a los que me refiero. En principio, la ley de voto femenino numero 13.010; la ley nacional de cupo femenino; la ley electoral 24.012; la ley nacional de derechos políticos de la mujer número 24.785; la ley del Día de la Mujer Destacada; la ley 20.744, que consagró la licencia por maternidad; la ley 24.632, que aprueba la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, llamada Convención de Belém do Pará; la ley 23.179, que aprueba la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer; la incorporación de las amas de casas al Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones; la pensión vitalicia a las madres de siete o más hijos; la ley nacional de salud sexual y procreación responsable; la ley nacional de delitos contra la integridad sexual; la ley nacional de anticoncepción quirúrgica; la ley nacional de trata de personas; la ley nacional de protección contra la violencia familiar, que en realidad son dos leyes: la 24.417 y, más recientemente, la 26.485; el decreto nacional de creación del Consejo Nacional de la Mujer, de 1992; el decreto nacional de Igualdad de Trato entre los Agentes de la Administración Pública de 1997; el decreto nacional del Plan para la Igualdad de Oportunidades entre Varones y Mujeres de 1988; la ley del matrimonio igualitario.

La mayoría de estas modificaciones se vinculan con la presencia de las mujeres en las Cámaras legislativas. La ley 13.010 marcó el primer gran cambio, ya que permitió la participación concreta de las mujeres en la vida política argentina.

En este nuevo siglo nos encontramos ante un hecho relevante: la entrada de las mujeres en el máximo lugar de decisión y mando de los países latinoamericanos. Quiero rendir homenaje a todas las presidentas latinoamericanas: ayer, Michelle Bachelet en Chile; hoy, Dilma Rouseff en Brasil, Laura Chinchilla en Costa Rica y, en nuestro país, Cristina Fernández de Kirchner, que es un orgullo para muchas mujeres argentinas. La presencia de estas mujeres, sin duda, marca un cambio sobre el estado y la situación de vida de las mujeres.

Hoy, en la Argentina contamos con dos nuevos decretos que son señeros y que expresan una gran diferencia. Mantienen el rumbo de inclusión social que ha llevado adelante nuestra presidenta.

Se trata de la incorporación de la vacuna contra el virus del papiloma humano dentro del cronograma obligatorio de vacunación. Esto modificará la calidad de vida de muchas mujeres, ya que esta enfermedad ha afectado a miles de mujeres en la Argentina; entre ellas, nuestra querida Eva Perón.

Hace ya más de cincuenta años, Eva Perón murió por esta misma enfermedad, que hoy podemos prevenir mediante una vacuna y la gran decisión política de nuestra presidenta de incluirla dentro del conjunto de vacunas gratuitas.

También encontramos la extensión de la asignación universal por hijo a todas las embarazadas argentinas a partir del tercer mes de embarazo, como una nueva apuesta por la vida.

Además, hoy estamos por tratar un tema señero vinculado con los derechos laborales de la mujer, ya que casi siempre son mujeres las que se ocupan del trabajo en las casas privadas o de familias.

Todas estas normas, sin duda, marcan un cambio en la situación de la mujer, no sólo argentina sino también en el mundo.

El camino que hemos recorrido señala una realidad diferente para las mujeres. Ante esta situación, mujeres argentinas, no hay retroceso. ¡Nunca marcha atrás! ¡Nunca menos! Siempre iremos por más. (Aplausos.)



Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.



Sra. Linares.- Señor presidente: quiero referirme brevemente al Día Internacional de la Mujer, en el que se conmemora –no se festeja‑ la muerte de varias mujeres que peleaban por derechos que aún hoy se están reclamando: igual remuneración por igual trabajo y función.

Es verdad que ha habido varios avances. De hecho la diputada preopinante comentó lo que ha pasado en la República Argentina. De todos modos, muchos consideramos que aún estamos en una etapa de pleno reclamo de los derechos de igualdad entre varones y mujeres. En este sentido, una de las formas de desigualdad más fuerte que se está registrando en estos últimos años es la violencia contra la mujer. Es un tema que hay que tratar de abordar de manera urgente en todos los ámbitos del Estado.

A este respecto entendemos que la ley 26.485 ha sido un avance importante al igual que lo fue su reglamentación. Pero creemos que con esto no alcanza. ¿Por qué decimos que no alcanza? Porque pensamos que esta cuestión debe ser abordada no sólo desde el ámbito legislativo sino que tiene que haber una decisión política real y concreta del Poder Ejecutivo nacional para implementar un plan de acción urgente a fin de que aquellas mujeres que hagan una denuncia por violencia tengan un abordaje inmediato.





- Ocupa la Presidencia el señor vicepresidente 1° de la Honorable Cámara, doctor Oscar Raúl Aguad.



Sra. Linares.- De la misma manera que nosotros instamos a que las mujeres hagan la denuncia para que ésta quede registrada y para que podamos tener una política pública para el futuro, también reclamamos que en los ámbitos de los gobiernos locales pero indudablemente con un aporte del gobierno nacional haya casas refugio para atender a estas mujeres. También deberían tener una asignación provisoria que las ayude a sostenerse tanto a ellas como a sus hijos hasta tanto puedan reintegrarse a su trabajo o bien conseguir empleo.

La prevención de la violencia de género también tiene que ver con una acción concreta de la Justicia. En este sentido, en el Ministerio de Justicia se conformó una comisión a los efectos de establecer las sanciones para la ley de violencia de género, que deben tratarse de manera inmediata. Estas sanciones deben tener una redacción clara, de modo tal que no se presten a múltiples interpretaciones.

Cabe señalar que en la Justicia sigue existiendo la cultura patriarcal. Esto puede comprobarse cada vez que tenemos una mujer muerta. Por lo tanto, el femicidio pasa a ser un tema central en la República Argentina. La violencia de género pasa a ser un tema para abordar de manera inmediata. La despenalización del aborto puede posibilitar que se mueran muchas menos mujeres por año en la República Argentina. Estos son los asuntos que hay que abordar. Esta es la agenda urgente. Espero que con la modificación de la ley de trata en este recinto en los próximos días podamos decir que comenzamos este año legislativo con una mirada puesta claramente en la perspectiva de género. (Aplausos.)



Sr. Presidente (Aguad).- Tiene la palabra la señora diputada por Córdoba.



Sra. Bedano.- Señor presidente: desde esta banca pretendo que el 8 de marzo sea un día para celebrar. Así como otras compañeras de bancada han rescatado todos aquellos temas relacionados con la cuestión de género que todavía estamos debiendo ‑la pelea por la igualdad y por eliminar definitivamente la violencia en nuestros hogares‑ yo planteo celebrar la victoria de todas aquellas mujeres que gracias a sus organizaciones y cooperativas hoy tienen agua para la salud de ellas, de sus hijos y de sus familias, que hasta hace relativamente pocos años no la tenían. Hoy tienen escuelas cerca de sus viviendas mientras que hasta hace pocos años no la tenían.

Asimismo, quiero rescatar la labor de aquellas mujeres que se desempeñan en espacios que, dada la importancia que tienen otros sectores, parecieran invisibles. Celebro a aquellas mujeres que trabajan en el campo junto a sus compañeros y nunca fueron debidamente visualizadas. Si bien la asignación universal por hijo es un beneficio para sus hijos, valga la redundancia, también lo es para ellas.

Celebro a todas aquellas mujeres que, en la lucha contra la desocupación, aprendieron oficios que por años fueron territorio de los hombres, aquellas que aprendieron albañilería, electricidad, a manejar camiones.

Celebro a las mujeres que se transformaron en artesanas y que a través de los programas que tiene el Ministerio de Desarrollo Social hoy ven revalidadas, reconfirmadas y absolutamente en vigencia las maravillas que hacen con sus manos.

Celebro a las mujeres mamás de Malvinas, de nuestros muertos en Malvinas, que sobrevivieron a sus hijos y llegaron a trabajar igualmente con gratitud por este país.

Celebro a las mamás de aquellos hijos que hace algunos años decidieron irse de la Argentina porque este país no les brindaba el futuro que ellos creían merecer, y que todavía no han decidido volver.

Por todas ellas, por las que trabajan en los hornos de ladrillos, por las jóvenes, que a través del programa del Más y Mejor Empleo del Ministerio de Trabajo de la Nación hoy ven la posibilidad de hacer la terminación de su estudio secundario y poder aprender un oficio.

En el día de todas, de todas las mujeres, universalmente hablamos que es el 8 de marzo, quería expresamente mencionar estos espacios desde donde las mujeres, a veces minorías sectoriales en relación con el trabajo que desempeñan, no son visualizadas diariamente ni por la sociedad ni por los medios de comunicación. Ellas que a través de lo que eligieron ayudan a sostener sus hogares, y a veces son las principales sostenedoras de sus casas.

A ellas que decidieron participar, que decidieron acceder a la democracia y a la libertad de este país pudiendo desandar el camino que eligieron, construyendo certezas –como dice nuestra presidenta-, a ellas las convocamos a celebrar en memoria de las que ya no están y de las que fueron fundadoras de esta Argentina. Pero también en homenaje a las mujeres del futuro de nuestro país, que necesitan de las mujeres de hoy para poder tener certezas en el mundo que les espera. (Aplausos.)



Sr. Presidente (Aguad).- Tiene la palabra la señora diputada por Tucumán.



Sra. Gallardo.- Señor presidente: la idea de un día internacional de la mujer tiene por objeto reflexionar sobre la lucha por la igualdad de los derechos.

Esta lucha comenzó a tomar impulso hace tiempo, a comienzos del siglo XX, cuando en el mundo industrializado se combinaban la expansión económica y demográfica, las turbulencias sociales y el desarrollo de las ideas igualitarias.

Mucho tiempo ha pasado desde entonces y se ha avanzado mucho en esa defensa de los derechos de las mujeres en las últimas décadas. Más aún desde que la Organización de las Naciones Unidas comenzó a organizar conferencias y tomar acciones concretas a mediados de la década del 70.

Mundialmente el acceso de las mujeres a la educación y a la salud ha mejorado, su participación en el mundo del trabajo y de la política ha aumentado, y se han aprobado leyes que han garantizado la igualdad de oportunidades y el respeto de todos los derechos humanos de las mujeres en todos los países. Sin embargo, aún estamos lejos de afirmar que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, y algunos datos bastan para confirmarlo.

La mayoría de los 1.300 millones de pobres del mundo son mujeres. En promedio, mundialmente las mujeres reciben entre un 30 y un 40 por ciento menos de salario por el mismo trabajo. Sólo un 14,1 por ciento de los miembros de los Parlamentos del mundo son mujeres y hay que destacar que en este Parlamento hay un 38,5 por ciento de mujeres.

De los 189 representantes diplomáticos de máximo rango ante la ONU, sólo once son mujeres. El 25 por ciento de las mujeres argentinas son víctimas de violencia, y un 50 por ciento de ellas pasará por alguna situación violenta en algún momento de su vida.

Con respecto a esto es importantísimo destacar un logro a nivel mundial, que fue la reciente creación en marzo de 2010 en el seno de la Organización de las Naciones Unidas de una nueva agencia para la mujer que se llama ONU‑Mujer, donde el 14 de setiembre del año pasado fue nombrada como directora ejecutiva una mujer latinoamericana. Me refiero a la ex presidenta de Chile, la señora Michelle Bachelet. La ONU‑Mujer es una entidad equiparable al Fondo de la ONU para la Infancia, conocido como UNICEF, y su responsable ocupa el rango de subsecretario regional, que es el más alto dentro de la jerarquía administrativa del organismo mundial tras el de secretario general.

Señor presidente: voy a pedir autorización para insertar parte de mi discurso, pero brevemente quiero decir que la ONU‑Mujer ha sido creada para atender las dificultades que tienen las mujeres a nivel mundial y será una defensora dinámica y fuerte de las mujeres y de las niñas, a quienes se les otorgará una voz poderosa en los ámbitos mundiales, regionales y locales.

Sobre la base de la visión de igualdad de la Carta de las Naciones Unidas, la ONU‑Mujer se encargará entre otras cosas de trabajar en pro de la eliminación de la discriminación en contra de las mujeres y las niñas, el empoderamiento de la mujer y el logro de la igualdad entre las mujeres y los hombres como socios y beneficiarios del desarrollo, los derechos humanos y las acciones humanitarias, la paz y la seguridad.

En Argentina la situación general de las mujeres también ha mejorado notablemente gracias a decisiones políticas fundamentadas en la toma de decisiones por este gobierno, que también es llevado a cabo por una mujer, como la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Señor presidente: estos logros tanto en nuestro país como a nivel mundial y la celebración del Día Internacional de la Mujer deben invitarnos a reflexionar acerca de por qué a lo largo de todos estos años aún no se ha logrado erradicar por completo algunas formas de discriminación y maltrato hacia la mujer y así seguir sumando esfuerzos para que los objetivos de igualdad planteados por la ONU se cumplan en el menor tiempo posible, convencidos de que fortalecer a las mujeres da un impulso a las economías florecientes, a la productividad y al crecimiento. (Aplausos.)



Sr. Presidente (Aguad).- La Presidencia solicita a las dos oradoras que restan que sean lo más breves posible en sus discursos porque estamos muy excedidos en el tiempo.

Tiene la palabra la señora diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.



Sra. Gil Lozano.- Seré muy breve, señor presidente.

Aprovecho este homenaje que estamos rindiendo por el Día Internacional de la Mujer para decir que celebro, al igual que otros diputados preopinantes, que haya una nueva gobernadora mujer. No obstante ello, quiero marcar un signo de preocupación por los dichos que dicha gobernadora tuvo en este último fin de semana mediático, cuando se refirió al crimen de María Soledad Morales como un “paquete mediático” que ha sucedido hace veinte años.

Teniendo en cuenta que el Día Internacional de la Mujer es una fecha que tiene que ver con la lucha de las mujeres trabajadoras y con mujeres que murieron quemadas ‑lamentablemente en la Argentina la relación de las mujeres y el fuego todavía sigue existiendo de una manera terrible‑, me pareció más que imprudente y sinceramente preocupante que se trate el caso de María Soledad Morales como un “paquete mediático”, porque no lo fue.

También quiero destacar el trabajo de la hermana Marta Pelloni y resaltar lo que está sucediendo en Corrientes con la compra y venta de niños. Yo trabajo junto a la hermana Pelloni y sé lo que hizo hace veinte años. También sé lo que está sucediendo en estos momentos en las provincias de Corrientes y Santiago del Estero.

En la Argentina pasan cosas terribles. Celebro la iniciativa de la señora diputada Calchaquí con respecto al trabajo esclavo, y me sumo a ella, pero también quiero decir que estamos comprando y vendiendo personas, que no podemos tipificar este delito y que al rendir homenaje por el Día Internacional de la Mujer no podemos seguir pensando en el caso de María Soledad Morales como un “paquete mediático”. Lamentablemente María Soledad ya no está acá para hacer oír su voz, por lo que la tenemos que retomar otras personas, y no puede ser que esta flamante gobernadora piense en ese caso como un “paquete mediático”.

Por ello me sumo a la iniciativa de la señora diputada Patricia Bullrich en la que pide a la gobernadora una rectificación de sus dichos, porque realmente es vergonzoso lo que dijo en distintos medios de comunicación.

También quiero hacer llegar mi solidaridad a todas las mujeres de Añatuya que están sufriendo muchísimo. Les digo que los diputados –al menos los de la Coalición Cívica‑ vamos a estar cerca de ellas para que no sigan sufriendo lo que están padeciendo en estos momentos. (Aplausos.)



Sr. Presidente (Aguad).- Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.



Sra. Storani.- Señor presidente: quería destacar que es la primera vez que lo veo a usted, señor diputado Aguad, ejerciendo la Presidencia de la Cámara. Por eso le deseo mucha suerte.

Me sumo a las exposiciones que se han hecho en relación con el 8 de marzo. No quiero ser repetitiva, pero debo hacer un poco de historia, porque justamente en 2011 se cumplieron cien años del momento en el que se estableció en esa fecha el Día Internacional de la Mujer. Fue planteado en la primera reunión de la Internacional Socialista de Mujeres en Stuttgart, Alemania, a propuesta de Clara Zetkin, que era una revolucionaria de ese momento. Después quedó instituida esta fecha por las Naciones Unidas.

También quiero recordar a algunas lideresas argentinas que desde 1890 comenzaron a tener actuación. Por ejemplo, Elvira Rawson de Dellepiane, radical líder de la Revolución del Parque; Carolina Muzzilli, Alicia Moreau de Justo, y Eva Perón, con quien se consiguió el voto femenino.

También quiero poner especial énfasis en la lucha de lo que significó en aquel momento Martha Pelloni y la mamá de María Soledad Morales. Se luchó contra la corrupción enquistada en el poder político. Sin embargo, hoy queremos ver esa lucha como que fue una cuestión mediática, pretendiendo tirarla por la borda.

Solamente llamo la atención de los legisladores para que no dejemos pasar este tema que nos compromete por nuestra responsabilidad política.

Se han enumerado muchas leyes, lo que representa un avance; pero creo que estamos en el momento de mayor atraso en cuanto a la violencia de género, sobre todo por la crueldad existente en los últimos casos de mujeres incineradas en la Argentina. No veo respuesta alguna de parte del Estado nacional. Sólo veo preocupación de parte de las ONGs y de los movimientos de mujeres. Desde 2010 a lo que va de 2011, fueron incineradas diecinueve mujeres, incluyendo una en el día de ayer. También debo recordar a los presentes –para que se tome conciencia‑ que la primera causa de muerte femenina en la Argentina se vincula con los abortos clandestinos. Como Estado debemos tomar la iniciativa para evitar que esto siga ocurriendo. (Aplausos.)



Sr. Presidente (Aguad).- Para otro homenaje, tiene la palabra el señor diputado por Entre Ríos.



Sr. Viale.- Señor presidente: desde el bloque Socialista me sumo a las exposiciones que se han hecho.

Aprovechando la conmemoración del 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, le rindo un homenaje a María Elena Walsh.

María Elena Walsh ha sido poetisa, escritora, dramaturga, cantautora y compositora argentina. Su obra configura una de las más altas expresiones de la cultura argentina de todos los tiempos.

Ha sido francamente una representante de nuestra cultura nacional, referenciada en nuestra niñez. Falleció el 10 de enero, cuando casi tenía 81 años. Tuvo una vida entera entregada a la cultura, a los niños y a un compromiso político.

Simplemente, este sencillo y emotivo homenaje es para María Elena Walsh que supo captar la esencia del mundo de la infancia, la alegría y las preguntas de los primeros años de vida, donde cada persona va conociendo y descubriendo el mundo.

También fue una activa participante de la vida social y política de nuestro país, con posiciones claras a favor de la igualdad de hombres y mujeres, y en contra de la discriminación, los prejuicios y la inequidad; valores que supo transmitir en su vasta e inigualable labor creadora.

Por lo expuesto, sugiero que los diputados rindamos homenaje a María Elena Walsh con un fuerte aplauso. (Aplausos.)



Sr. Presidente (Aguad).- Advierto a los señores diputados que se está ajustando el tablero electrónico para que indique los minutos que utiliza cada legislador, y que en la pantalla ubicada a mi derecha, frente al señor secretario, se registran los minutos que corresponden a cada orador.

Tiene la palabra la señora diputada por Tucumán.



Sra. Castaldo.- Señor presidente: deseo rendir homenaje a esta gran creadora y representante de la cultura argentina que fue María Elena Walsh.

Por respeto a los tiempos, tal como usted lo ha señalado, solicito autorización para insertar en el Diario de Sesiones el discurso que pensaba pronunciar en reconocimiento de la trayectoria y la tarea cumplida por esta gran artista argentina.



Sr. Presidente (Aguad).- Oportunamente se autorizarán las inserciones solicitadas por los señores diputados.

Con las palabras vertidas por los señores diputados quedan rendidos los homenajes de la Honorable Cámara.

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